viernes, 14 de diciembre de 2007

Caminando es que se camina


Palabras de Arturo Madero- “Pero ¿qué piensan… entregarle la isla al pueblo…?”

Observamos el circo burgués que se ha formado tras el adelanto decisivo del proceso de liberación de Paseo Caribe basado entre otras cosas principalmente por la militancia creciente y los argumentos insoslayables tales como los que cristalizaron el Tribunal del Pueblo. Detrás de la pesada maquinaria de propaganda masiva de un supuesto interés en el desarrollo económico, la utilización manipuladora de los trabajadores del proyecto para que le sirvan de mártires asalariados y la victimización que asume alarmados los diferentes representantes encopetados de los grandes intereses con lo cual pretenden inspirar apoyo entre la población o siquiera justificarse ellos mismos (aunque hay muchos que lo que están es respondiendo a favores coordinados por una empresa de relaciones públicas) lo cierto es que la lucha de clases se ha destapado y ese espejismo de estabilidad económica y beneficios, que los burgueses usan de imagen publicitaria, comienza a romperse en pedazos.


No hace dos semanas el pueblo se enteraba que estos mismos genios del desarrollo habían construido quince mil casas de lujo que ahora no encuentran a quién vender mientras que ellos mismos, los genios del desarrollo no logran solucionar la necesidad de viviendas que tiene un gran sector del pueblo.

Enfrascados estamos y seguiremos en oponernos a que mediante estrategias de expropiaciones alegadamente para sus ‘desarrollos económicos’ sigan excluyendo comunidades enteras para seguir sus embelecos de condominios para millonarios.

Y ahora quieren que el pueblo sufra por Paseo Caribe un proyecto cuyas viviendas tienen precios proyectados de un millón a dos millones. ¿A quién piensan que engañan?


Si pudiésemos reducir la población puertorriqueña a una aldea de solo 100 personas manteniendo las proporciones de nuestra sociedad actual, veríamos el siguiente cuadro:
6 poseerían el 59 % de las riquezas, 3 serían extranjeros,
20 no tendrían trabajo,
30 serían personas en busca de vivienda propia sin realmente ninguna posibilidad de conseguirla,
40 serían mujeres jefas de familia solteras con hijos,
50 trabajarían para el gobierno,
60 recibirían asistencia económica de algún tipo.









Esta polarización ha acentuado las contradicciones entre pueblo y capitalistas, y ¿a esto le llaman desarrollo?

La trayectoria ha demostrado la incapacidad de la burguesía criolla y sus compinches extranjeros para resolver las tareas que son, fundamentalmente, la liberación de nuestros recursos nacionales y la creación de una sociedad económicamente saludable y puertorriqueña.

Hay un rechazo general a las políticas neoliberales que tuvieron su apogeo durante los noventa y que bajo el velo democrático de los gobiernos electos, las elites económicas y políticas han logrado hacer crisis en nuestra sociedad.

Hoy, se encuentran con una fuerte resistencia por parte de los trabajadores y la población pobre por el abismo creciente entre el lujo del que disfrutan estos parásitos y las limitaciones en que vive sumida la inmensa mayoría de la población provocando un aumento del malestar social que ha comenzado a expresarse ya en importantes luchas de reivindicación y justicia social como lo es Paseo Caribe.


Sin duda que el debate ideológico esta en pleno desarrollo y habrá mucho por escribir sobre el tema. Pero lo que debe quedar claro para todos es que, independientemente de las posiciones ideológicas que existan, el enemigo principal es el capitalismo deshumanizado y para allá es donde hay que lanzar todos nuestros esfuerzos. En eso coincidimos todos los que hoy nos negamos a creer el canto de sirenas de ese coro de representantes petit mestre de los grandes intereses.

Los que tienen los medios de producción y las riquezas se unen entre sí para defender el orden social que les permite enriquecerse cada vez más. Y quienes son explotados nos tenemos que seguir uniendo para defendernos de esa explotación y luchar por otro orden social en el cual no seamos explotados enfrentándonos a esos intentos de legalizar el hurto de nuestro patrimonio nacional para engordar sus cuentas hipotecando nuestro futuro.

Esa unión entre los explotadores se conoce como la burguesía, defiende sus intereses y quiere que las cosas se queden así y que justifican con el cuento de las inversiones el que debemos permitir que hagan y deshagan para beneficiarlos inclusive a expensas del ambiente, inclusive cuando violan nuestros derechos. Y quienes trabajan y son explotados, el pueblo, las comunidades de trabajadores, queremos que la sociedad cambie y las cosas mejoren para la mayoría por eso estamos encontrados de frente con sus planes económicos. Los intereses de ambas clases son antagónicos.

Por eso luchamos, fundamentalmente por tener una sociedad para todos los puertorriqueños, no para un puñado de ricos engreídos y sus alcahuetes mediocres que constantemente lo que hacen es cometer errores o basar sus proyectos en agresiones al pueblo y al ambiente.


Y aquí, sin dudas, ha resurgido una vieja realidad que algunos preferirían considerar superada por la historia: la lucha de clases. Surge de la rabia de los que siempre pierden y que ya no tienen deseo de perder, porque han pasado de la explotación económica a la irrelevancia desfachatada y la opresión.

Un país empobrecido que ha visto desaparecer su clase media y reducir su clase trabajadora mientras contempla el incremento de su clase marginada, debido a las políticas económicas y sociales que estos señorones insisten en vender como una fantasía.

Lukacs explicó que la lucha es una lucha contra uno mismo, contra las relaciones amo-esclavo. Hoy este coro de expertos en producir nuestros peores problemas quieren que seamos fieles y leales, sumisos y confiados. ¿A quién creen que engañan?


En la coyuntura actual que vivimos en nuestra patria debemos tratar de no cometer errores o bien cometer el menor número. Estamos ante un tablero y tenemos al enemigo de clase del otro lado moviendo también sus piezas.

Que nadie se equivoque sobre que está pasando, y si, por favor abonemos al verdadero debate de cómo seguir echando adelante este movimiento de pueblo, amplio, fuerte y decidido que juntos, de diferentes maneras, detengamos el asedio de los millonarios que quieren robarnos nuestra isla y nuestro futuro.

Aspiramos a una unión de conciencias que verse sobre el consenso y alimente el respeto por las diferencias, aspiramos a poder trabajar mano en mano con personas de diferentes ideologías, diferentes trasfondos socioculturales, una visión ecuménica e igualitaria de la hermandad, de la familia extendida de puertorriqueños y hermanos que hemos integrado a nuestro pueblo aunque provengan de puntos distantes, es cierto que somos los que hemos emergido del prejuicio y el discrimen los que tenemos el rol de declarar con voz colectiva que podemos estar, ser y hacer juntos... es cierto que sigue siendo una aspiración, un sueño, un reclamo pero caminando es que se camina...

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