jueves, 11 de octubre de 2007

el diálogo



La alternativa a la violencia inclusive de ideas es el diálogo y la justicia. No hay paz social, sin justicia económica y ecológica. Como afirma el salmo 84 “la justicia y la paz se besan”.


Hoy mediante este foro, reafirmamos que la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico que es por ende la Escuela de Derecho del pueblo de Puerto Rico insiste en la necesidad del diálogo como método primario de interacción social, político, educativo y judicial.




El diálogo, basado en leyes, facilita la solución de los conflictos y favorece el respeto. Por ello, el recurso a lo contencioso y lo adversativo para dirimir las controversias representa siempre, de cierta manera, una derrota de la razón y de la humanidad pero sin embargo, en la adversidad y en el choque de las ideas, cuando son esgrimidos en igualdad es que sale a la luz la virtud mediante el juego de las suposiciones y las verdades.


Esto es dialéctico y es contradictorio. Pero es esa la misma esencia de la naturaleza humana. Siendo así debemos poder intercambiar no solo nuestras seguridades sino también nuestras inseguridades, y solo es verdaderamente razonable un debate que incluya tanto las realidades como las necesidades. Es esa la fundamental tarea, transformar o garantizar como sea el caso que la realidad alimente las necesidades de paz y justicia de nuestra gente.




"El espíritu de la libertad es aquel que duda que se halle en posesión de la verdad" dijo el famoso juez Learned Hand. y también dijo:
“La libertad [que] yace en los corazones de los hombres y las mujeres; si ha muerto allí, no hay constitución, ni ley, ni corte que pueda salvarla.”


El reto del diálogo es escuchar. El diálogo exige escuchar y no prohibir ni censurar razones y argumentos. Hablar de diálogo, significa hablar de respeto y reconocimiento de las razones de los otros.


Los escritos de Platón adoptaban la forma de diálogos. En el Gorgias, Calicles advierte que para responder a la pregunta “¿qué es la justicia?” es necesario distinguir previamente el orden de la naturaleza del orden de las costumbres y las leyes humanas. La tesis de Calicles es que, según el orden de la naturaleza, el más fuerte, el más poderoso y el mejor deben dominar a los más débiles y a los inferiores, aunque según las leyes humanas, que han sido hechas por los débiles y en su beneficio, el dominio es injusto, feo e indeseable.



Sócrates objeta que si los más numerosos imponen las leyes y los que imponen las leyes son más fuertes, entonces los más numerosos son los más fuertes.

Por otra parte, los más numerosos opinan que “la justicia reside en la igualdad”.



“El derecho más valorado por todo hombre civilizado es el derecho a que le dejen en paz.” dijo una vez el famoso juez del Supremo Louis Brandeis, que también dijo: “En este mundo, la mayoría de las cosas dignas de hacerse habían sido declaradas imposibles antes de que fueran hechas”.



Hoy, reiniciamos la hacedura de cosas imposibles, reiniciamos el diálogo y veremos que muchos de esos debates que por miles de años han caracterizado a la humanidad están vigentes entre otras cosas en ese derecho a la paz que tienen las comunidades con las que esta noche compartiremos sus vivencias, y buscaremos la justicia dialogando.


-Mensaje de rof en el comienzo de las jornadas estudiantiles/foro sobre brutalidad policiaca en escuela de derecho upr 11/oct/07.