domingo, 19 de junio de 2011

Los ricos también lloran, dicen... apéndice de 'Porqué los ricos viven enamorados del desempleo masivo: una historia esquizofrénica.'


‘Los ricos también lloran’ es el título de una telenovela mejicana en 1979 que fue uno de los mayores éxitos de audiencia en la historia del género, fue exportada a más de 150 países y doblada a 25 idiomas. La primera vez que la eventualmente superestrella Verónica Castro protagoniza es versión en culebrón hispanoamericano del cuento infantil (Cenicienta) en la que una malvada madrastra obliga a una huerfanita a lanzarse a la calle para ser rescatada por un millonario.

La frase se sembró en la conciencia colectiva, se hizo parte del folclore y en gran parte como un comentario que satirizaba la realidad, en parte como irónico legado idealista de los principios de Adam Smith en su transmutación a un mundo cautivo de la lucha de clases. No hay cenicientas en los barrios y las barriadas, hay sarcasmo y humor de calle. No deja de ser lógico que el éxito de la telenovela tenga mucho que ver con los procesos sociológicos que ocurren a diario en nuestra sociedad que entre negaciones, fantasías y amarguras tiene que enfrentar una existencia de verdaderas lágrimas. ROF

Por años, las estadísticas han representado una disparidad de ingresos en crecimiento, que ha alcanzado niveles no vistos desde la Gran Depresión. En 2008, el año para el cual los datos están disponibles, por ejemplo, el 0.1 por ciento superior obtuvo el de 10 por ciento de los ingresos personales en los Estados Unidos, incluyendo ganancias de capital, y el 1 por ciento obtuvo el 20 por ciento.

El 0.1 por ciento superior hace cerca de $1.7 millones o más, incluyendo ganancias de capital. De ésos, el 41 por ciento son ejecutivos, gerentes y supervisores en compañías no-financieras, según el análisis, y casi la mitad derivaban la mayor parte de sus ingresos de propiedad de firmas privadas. Un 18 por ciento adicional son ejecutivos en firmas financieras o profesionales financieros en cualquier clase de firma. De todos, el casi 60 por ciento pertenece a una de esas dos categorías. Otra investigación reciente, por otra parte, indica que la remuneración ejecutiva en las firmas más grandes ha cuadruplicado en términos reales desde los años 70, mientras la paga real para el 90 por ciento se ha estancado.

Desigualdad inherente. La desigualdad, economistas han observado, es parte esencial del capitalismo. Por lo menos en teoría, “la mano invisible,” o el sistema de mercado, fija niveles de remuneración para llevar a trabajadores en la búsqueda de lo que es más productivo a la sociedad. Esto produce la desigualdad pero lleva a una economía más eficiente de acuerdo a las propuestas filosóficas del capitalismo liberal (lo que a su vez se interpreta como una injusticia estructural que premia dicha desigualdad mediante ganancias exorbitantes/ explotación). Consecuentemente, los economistas han observado que hay una tensión inherente en las democracias orientadas comercialmente porque en la realidad se le asigna a cada persona un derecho político proporcional (a sus ingresos), lo que permite resultados económicos muy desiguales (en la praxis la democracia capitalista es una negación funcional de la democracia real). La “sociedad proclama el valor de cada ser humano,” el economista Arturo M. Okun, presidente anterior del Consejo de asesores económicos, escribió en su libro (1975) sobre el tema, “Igualdad y eficacia. ''Pero la economía concede “premios que permiten que los ganadores alimenten sus animales domésticos mejor que los perdedores pueden alimentar a sus niños.”

Inquietud sobre la desigualdad en los ingresos va en aumento por lo menos desde los años 80 según encuestas. Encuestas del Centro de investigación nacional de opinión desde 1987 han encontrado que el 60 por ciento convienen con la declaración que las “diferencias en ingresos son demasiado grandes.” Leslie McCall, profesor de sociología en la Universidad Northwestern que está escribiendo un libro sobre el tema, dice “Preocupaciones se presentan cuando parece que los ingresos extremos de algunos están restringiendo las oportunidades de la mayoría.” En 1975, por ejemplo, el 0.1 por ciento adquirió cerca del 2.5 por ciento de los ingresos nacionales, incluyendo ganancias de capital, según los datos recogidos por el economista Manuel Sáez de la Universidad de California. Antes del 2008, esa porción (de ingresos nacionales) había cuadruplicado y se había colocado en el 10.4 por ciento. El fenómeno es aún más pronunciado en niveles de ingresos más altos. El 0.01 por ciento superior aumentó (sus ganancias) del 0.85 por ciento al 5.03 por ciento durante ese período. Para las 15.000 familias en ese grupo, los ingresos promedios se colocan en $27 millones. En análisis comparativos nacionales del mundo de la desigualdad de ingresos, los Estados Unidos ahora caen entre algunas de las economías menos desarrolladas del mundo. Según el mundo Factbook de la CIA, que utiliza el “coeficiente Gini,” un indicador económico común de desigualdad, Estados Unidos es más desigual que la Unión europea y el Reino Unido. Los Estados Unidos están en la compañía de países en vías de desarrollo - apenas detrás de Camerún y de Costa de Marfil y apenas delante de Uganda y de Jamaica.

¿Quién hace todo ese dinero? Seguro, gente como Bill Gates y LeBron James hacen fortunas. Pero no era en todo claro quiénes eran los otros 140.000 del 0.1 por ciento superior - es decir, gente que gana cerca de $1.7 millones al año, incluyendo ganancias de capital. Entonces, tarde el año pasado, los economistas Bakija y Heim terminaron su análisis masivo de declaraciones sobre ingresos. Pocos círculos académicos notaron su investigación que se centró en el 0.1 por ciento superior. De esas declaraciones de impuestos, usando el número de identificación patronal, los investigadores encontraron la industria que representaban. Después de los ejecutivos corporativos y profesionales financieros, los grupos más grandes del 0.1 por ciento eran abogados con 6.2 del por ciento y profesionales de propiedades inmobiliarias con el 4.7 por ciento. Los personajes de los medios y las figuras de los deportes, que se asumen a menudo que representan a una porción grande con ingresos elevados, compusieron colectivamente el solamente 3 por ciento. “Básicamente, los ejecutivos representan una parte mucho más grande de los ingresos que lo que mucha gente pensaba,” dijo Bakija, profesor en Williams College.

Comoquiera si totalizas y deduces a base del segmento de ingresos extraordinariamente altos notas la presencia masiva de caudales familiares hereditarios: los ricos que son hijos de ricos y se siguen haciendo más y más ricos, muchas veces sin aportar laboralmente (los "bonne vivant") ni siquira mínimamente (si se le puede llamar laborar a lo que hace digamos una Paris Hilton una de las herederas de la fortuna multimillonaria Hilton, por ejemplo) al proceso, estricta propiedad de los medios de producción y masiva propiedad de los bienes inmobiliarios. Hay un candidato presidencial norteamericano, Milt Romney que surge como un personaje curioso, se proyecta como hombre de negocios exitoso en ocasiones cuando lo cierto es que heredó $200 millones de su padre, en ocasiones dice que se encuentra desempleado aludiendo al hecho de que desde que fue gobernador de Massachusetts no ha vuelto a "trabajar" pero olvida ser dueño de la cadena Staples y de una corporación financiera multimillonaria que se dedica a adquirir empresas en problemas financieros para mediante el proceso de liquidación (cierre en quiebra) capitalizar millones en ganancias aunque ha dejado a decenas de miles sin trabajo. Si es republicano, es ejemplo de lo que es un neoliberal exitoso.

Defensores de la paga ejecutiva discuten, entre otras cosas, que la remuneración aumentada es merecida porque las firmas son más grandes hoy. Por otra parte, este grupo dice, más paquetes se basan hoy en acciones y opciones, que pagan más cuando el ejecutivo es acertado. Los críticos, de otra parte, sostienen que los sueldos ejecutivos han aumentado porque las juntas corporativas son simplemente demasiado generosas, o más ampliamente, porque la avaricia llegó a ser más socialmente aceptable. Una vez más en el establecimiento de estas discusiones, una carencia de datos, particularmente obstaculiza a los economistas para dar una perspectiva histórica.

No es que hasta los economistas Carola Frydman de la escuela de gerencia Sloan de MIT y Raven E. Molloy de la Reserva federal recogieron y analizaron los datos desde 1936 - una tarea extensa debido a la carencia de expedientes automatizados - que las tendencias se pusieron de manifiesto. La investigación demostró es la paga ejecutiva en las compañías de más grandes era relativamente plana en los años 50 y los años 60, comenzó una subida rápida alguna vez en los años 70. Y sucede que éste era el tiempo casi igual que la desigualdad comenzó a ampliarse, según Sáez calcula. Más importante, sin embargo, la paga ejecutiva era plana en los años 50 y los años 60, cuando las firmas crecían, parece contradecir la idea que la paga ejecutiva debe crecer naturalmente cuando las compañías crecen. Es es un “desafío para la historia del mercado,” Frydman dijo.

Suma, resta y multiplica, luego resta de nuevo, y divide...

Algunos economistas han ofrecido una explicación alternativa que es difícil de cuantificar estadísticamente: han desaparecido las normas sociales que contuvieron la paga ejecutiva. Esta nueva actitud, según esta visión, fue reflejada de forma epigramática en la exitosa y controvertida película de 1987 “Wall Street,” que hizo famoso la frase “ la avaricia, a falta de una mejor palabra, es buena.”

La población por lo general se preocupa solo de vez en cuando por los ricos. Su foco primario es sobrevivir, dicen.


Basado en "With executive pay, rich pull away from rest of America",

por Peter Whoriskey, publicado: junio 18. The Washington Post.

Disponible en:

http://www.washingtonpost.com/business/economy/with-executive-pay-rich-pull-away-from-rest-of-america/2011/06/13/AGKG9jaH_story.html

Nota.- La entrada presentada es producto de la traducción y edición de ROF para ortizfeliciano. La primera gráfica proviene del artículo de The Washington Post, alguna redacción, el montaje y los visuales adicionales son sugerencias creativas del blog.