domingo, 16 de noviembre de 2008

interludio



(Dedicado a ti joven luchadora, reaccionando a tu lamento y a las notas largas de tu cantar...)

La guerra parecía haber sido eterna, diferentes tribus que batallan sin cesar, tantas veces sin razones claras, tantas veces el pelear se había convertido en la única opción aunque nadie recordaba una tregua verdadera, solo el ir y venir de encuentros armados…


los aliados y los enemigos eran una cosa misteriosa, peligrosa y llena de sorpresas, en unas ocasiones verdaderamente mortales, otras absolutamente maravillosas, los recodos de los caminos podían ser temibles, las sombras espantosas, de momento la persona en la que habías depositado tu escasa confianza, cuando menos lo esperabas, extraía un puñal envenenado y te atacaba, cuando menos lo esperabas, cuando descansabas confiado en su amistad, te atacaba, solo los destellos del filo en tu mirada de párpados casi cerrados te avisaba la llegada de otra traición, otra decepción, otra traición... saltabas, girabas y gritando tu espada fiel te salvaba…


y sin embargo, en otros instantes impredecibles milagros surgían como aquella vez que habiendo abandonado cansada tu cansado caballo y bajo la sombra de un árbol gigantesco, soltando la armadura para observar las heridas y viejas cicatrices, mientras tratabas de detener el fluir lento y espeso de sangre que salía de tu adolorido pecho donde en alguna parte se escondía tu roto corazón, escuchabas la voz desconocida de un guerrero en la oscuridad del follaje del árbol que cantaba una extraña y desconocida balada de amores muertos acompañándose de una guitarra triste, sin saber cómo tu cara se humedece y notas que lloras lo cual te impide ver que el canto ha cesado, el guerrero ha brincado de la rama y soltando su guitarra, desenvaina su espada terrible y te mira directamente a los ojos... ¿será la languidez de la expresión de la amazona la que lo motivó a arrodillarse y sacar de debajo de la capa una flor?


Esta historia es una sola de una epopeya que se escribe lentamente, ya verán…









apunte reciente de la bitácora de la amazona:

hasta el amar es como el mar, baila en oleadas y se revuelve en tormentas,
hasta el mar como el amar, tiene ventanas entre las aguas y puertas en las profundidades,

hasta el amar es como el mar, que entre espumas te regala risas,

hasta el mar es como el amar,
que entre la arena siembra algas rotas y caracoles,

hasta el amar es como el mar,
que cuando yace en paz en sus adentros cocina ventoleras

hasta el mar es como el amar,
que teje poemas entre gritos y suspiros,
versos de besos que tratan de escaparse de rencores de los que flotan en la corriente respirando desamores...

y de repente una brisa acaricia las aguas
de repente una llovizna
y levadas las anclas
cantan las velas
te sacudes
bamboleas
aprietas amarras
y sueltas pasiones...

hasta el mar es como el amar
hasta el amar es como el mar...



5 comentarios:

Giselle Kranston dijo...

Que hermoso mensaje... Wow ! !

Héctor Huertas dijo...

¿Cuándo la grabamos?

Lydia Pérez (Providence, Rhode Island) dijo...

Tus epopeyas le brindan luz a mi musa...

roberto 'pachi' ortiz feliciano dijo...

a una amiga especial en especial..

escucho las aves cantar aunque sea de lejos...

porque hay personas que se quedan prendados en tu alma, porque hay canciones que nunca se olvidan y hay flores que nunca te cansas de ver...

a una amiga en la distancia desde la cercanía de la distancia..

Ana Medina dijo...

Buena combinación de dolor, traición, lucha y esperanza. Me ancantó.