viernes, 30 de septiembre de 2011

Arrestos de jóvenes: diferentes aproximaciones y un debate de valores.




Este tema es un poco incómodo pero insisto en acercarme a plantearlo: hay contrastes muy serios sobre los arrestos de jóvenes en nuestra isla, hay contrastes muy significativos sobre el conceder nuevas oportunidades asociado a supuestos errores de conducta.

Hemos visto jóvenes arrestados asociados a organizaciones criminales, veamos esto con un poco de detenimiento, no hablamos de usuarios de drogas ni víctimas, hablamos de personas que han tomado decisiones y organizado esfuerzos para beneficiarse económicamente de una empresa esencialmente ilegal con fines exclusivos de generar ganancias monetarias. Sin alegatos filosóficos, sin planteamientos alternativos, todo lo contrario un esquema de multiplicar riquezas basado precisamente en la ilegalidad del asunto.

Vemos igual que otros al ser enfrentados a sus patrones de conducta ilegal sin mediar intervenciones policiales reciben nuevas oportunidades en un espacio de tiempo corto sin que se mencione participaciones en procesos de rehabilitación ni terapias.

Preocupan las relaciones de estos eventos y estos jóvenes (a quienes se trata con tantas consideraciones) con el sistema político en el poder.

Por como dije la incomodidad del tema, se le pasa por encima con un liberalismo emotivo: todos somos padres y madres, cualquiera puede fallar, etc.

Pero no es cierto que todo padre y madre recibe tantas consideraciones cuando su hijo o hija comete errores, no es cierto que el fallar implique tratos y alternativas iguales. Preocupa esta desigualdad.



Lo que realmente empeora todo este asunto temático es la creación de imágenes distorsionadas y prejuiciadas sobre otro grupo de jóvenes que en ocasiones son arrestados: los jóvenes rebeldes que se alzan contra situaciones oficiales e instituciones del gobierno. Estos sin penas son criminalizados, son criticados mediando insultos y caracterizaciones de delincuentes, a estos se le busca justificar cuando son agredidos en su empleo constitucional de sus derechos ciudadanos. Ironías.

¿Qué es ser culpable para un joven en el 2011..???

¿De cuál lado se para en la ruta de la historia? En el lado incorrecto de la desobediencia civil, o en lado incorrecto del sistema de destrucción acelerada del ecosistema. Te intoxica la libertad y la rebelión o se hunde en el miasma de la desesperación y de la apatía. Cualquiera de las posturas tiene sus criterios dialécticos y contradiccciones: eres un rebelde o eres un esclavo.



¿Qué es ser inocente?

Inocente en un país en donde el Estado de Derecho es al menos profundamente cuestionable, donde hemos experimentado un golpe corporativo, donde reducen a los pobres y a los hombres y a las mujeres al desempleo y al hambre, donde es negocio válido la guerra, la especulación financiera y las violaciones de Derechos humanos, como ciudadano ser inocente en este cuadro es ser cómplice. Quedarse sin hacer nada y limitarse a decir “soy inocente” lleva la marca de Cain, ser inocente en épocas como éstas es ser un criminal.

Entonces para el colmo vemos esos arrestos de presuntos criminales tratado con guantes suaves y tonos considerados mientras a cientos de jóvenes universitarios los arrastraban por el piso por luchar por la educación pública, ves las contradicciones, son imposibles de ocultar.



Tanto que se repite que la juventud es la esperanza de un pueblo, de ¿cuál esperanza?

En las calles ¿cuáles jóvenes son la encarnación física de la esperanza? Los que saben que la esperanza tiene un costo, que no es fácil o cómoda, que requiere sacrificio y fe. Que ante los retos duermen en el concreto. Se manchan su ropa. Han probado el miedo, sido arrestados por expresar sus esperanzas, sus ilusiones de un futuro de bien colectivo ha sido rociado con gas pimienta, y comoquiera han reído, cantado, y permanecen con firmeza ante el embate del laberinto corporativo.

O ¿son la esperanza los que quieren hacerse los listos, los astutos, los que buscan burlarse de todos y salir ricos del truco...???

Estas son lecciones de un debate sobre arrestos de jóvenes. Es el debate entre los mejores de nosotros que se sacrifican por los demás, y aquellos otros que no se sacrifican por nadie sino por su deseo de tener y poseer ganancias exorbitantes, estilos de vida superficiales y treparse al tope de la pirámide social.






7 comentarios:

Ketty Maldonado Perez dijo...

Roberto, gracias por tanta conciencia que a diario tu pluma derrama. No es fácil!

Cita M. Mendez Medina dijo...

El sistema le teme a los jóvenes que quieren cambios en el sistema,por eso los avasallan,maltratan y criminalizan.A los otros los puede manejar a su gusto.

Cristina Corrada Emmanuel dijo...

Hermoso texto y un tema pertinente Roberto! Se le agradece el gesto de compartir. Abrazos.

Gilda González dijo...

Genial. ¡Gracias! Ibra, Tu Mime, etc., etc., Qué bofetá en la cara nos dan a los que nos quejamos, pero nos disculpamos pq estamos taaan ocupados... Lo admito..."Make that change."

roberto 'pachi' ortiz feliciano dijo...

Mientras otros reciben tantas oportunidades (a pesar de lo que fuese), como los que proclaman con rabias sin justificar la política "rajar los melones" a jóvenes con protestan por la universidad libre y accesible, sin embargo cuando sus hijos los "mangan" cuan dóciles, comprensivos y flexibles ahhh...

Elia Vega dijo...

Gracias por esta aportación tan cruda y cierta. Aprovecho este momento como uno educativo. La traumatización que sufrimos aumenta la desconfianza. Como sociedad necesitamos de controles que sean efectivos protegiéndonos hasta de nosotros mismos. Los ricos del truco también se quedarán sin protección y tendrán que atrincherarse en sus mansiones con protección privada. Su calidad de vida será pobre y se convertirán en los que están combatiendo ahora.

Ana Medina dijo...

Como dices es un debate de valores y tienes toda la razón. Delinquir y ser "perdonado" y prácticamente premiado por el gobierno de turno es una vergüenza para todo un pueblo, que lo acepta en silencio y si algún medio lo menciona al poco tiempo queda en el olvido y la persona sigue su vida como si nada, el caso del jefe del Fondo, el exsargento de armas. etc. Sin embargo los jóvenes universitarios fueron arrestados, golpeados... solo por defender sus derechos amparados en nuestra constitución y la policía justificada. La UPR peor, todos sabemos que en todo permea la influencia política. No perdamos de vista que este es el resultado inmediato, a largo plazo todos serán víctimas de sus actos. La historia no perdona. Es nuestra obligación hacernos sentir y continuar luchando por las causas justas, aunque el resultado inmediato no sea el que esperamos. Mientras haya un joven que defienda con integridad lo que es justo, tenemos esperanza...