martes, 14 de junio de 2011

¿COINTELPRO 2.0...? con nuevas informaciones



Más de 14 mil agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) recibieron la ampliación de sus poderes para escudriñar a ciudadanos en busca de pruebas de actividad criminal o terrorista.

En una información publicada por el diario The New York Times, se explica que las nuevas reglas serán publicadas en un manual del FBI, denominado Guía de Operaciones e investigaciones nacionales.

Favor ver: http://www.nytimes.com/2011/06/13/us/13fbi.html


Michael German, exagente del FBI, ahora abogado de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) señaló al periódico el temor de que esta extensión de poderes genere un potencial abuso contra los individuos.

El Director ejecutivo de ACLU, Anthony Romero ha expresado: "Los estándares permisivos de vigilancia incluyen según se informa amplios márgenes para que los agentes (del FBI) pueda buscar en tanto bases de datos privados/comerciales como de la policía, investigar la basura producto del hogar, y para utilizar equipos de la vigilancia para escudriñar las vidas de la gente que estime hasta sin ser sospechosos de cometer delitos."


¿COINTELPRO 2.0?

Agentes del FBI tomaron caja tras caja de agendas, de calendarios familiares, ilustraciones y cartas personales en su incursión de diez horas en septiembre de la casa centenaria compartida por Stephanie Weiner y su marido. Los agentes parecían interesados en el negocio de Weiner, venta de camisetas con motivos revolucionarios y otra ropa con temas socialistas


La búsqueda era parte de una investigación a escala nacional misteriosa, en curso: activistas prominentes y organizadores. La prueba revela citaciones a 23 personas e incursiones de siete hogares otoño pasado y ha provocado una protesta contra el Departamento de Justicia

Los investigadores, según las órdenes de allanamiento y de registro, buscan documentos que establezcan nexos “posibles” con grupos colombianos y palestinos señalados por el gobierno como terroristas. Las blancos, todos críticos de la política exterior norteamericana, niegan cualquier lazo al terrorismo. Dicen que el gobierno, usando su discuso post-9/11 y el terrorismo como pretexto, establece categorías discriminatorias a base de ideas políticas.


Son “activistas con largas carreras distinguidas en el servicio público, incluyendo profesores, organizadores sindicales y dirigentes de comunidad,” dijo Michael Deutsch abogado de Chicago y parte de un equipo legal que defiende a los perseguidos. Varios activistas y sus abogados dijeron creer que las acusaciones podrían venir en cualquier momento, y organizan una contraofensiva, denunciando la investigación como una amenaza para los derechos de Primera Enmienda.


Los citados incluyen a oficinistas, maestros y hasta un caso de un padre casero (el hombre de una pareja que ha decidido que se quede en la casa criando en lo que su compañera es la que trabaja afuera). Algunas son parejas lesbianas con niños - el FBI ha infiltrado un círculo de activistas asociadas a temas de discrimen por concepto de género mediante una oficial encubierta que se presentaba como madre lesbiana. Los 23 activistas citados hasta la fecha han invocado su derecho de no atestiguar.


Culminado el proceso de la visita presidencial hemos de escuchar refritos de comentarios unos con mayor valor, otros en plena racionalización desbordante y tantos totalmente inútiles. ¿Habrá quienes indiquen que los operativos de seguridad supieron de antemano anticipar todas las protestas? ¿Habrá quién cuestione el uso de sistemas de vigilancia mediante intervenciones de celulares y mensajes de "e-mails"? ¿Habrá quién se cuestione si en la práctica nuestros derechos han sido violentados de una manera que va desde lo sutil hasta el empleo de agentes encubiertos?


Como cosa de comentario humorístico ante la foto de un amigo, conocido abogado defensor de Derechos comunitarios y activista, que se había recortado su melena diz que por el calor del verano, expresé en tono de chiste:

"El Servicio secreto acaba de convocar un reunión urgente para distribuir tu nueva foto.
'Mr. Yankivitch: Watch out he he looks totally different, it may be part of a huge independentista operation, investigate how many barbers and stylists report hair cuttings incidents, and please be careful with possible wigs on previous bald ones..."

Tal parece que el chiste como todo buen chiste tenía mucho de verdad... Guerra avisada...



ADDENDUM
COINTELPRO (Counter Intelligence Program), o Programa de contrainteligencia, es un programa del FBI cuyo propósito es investigar y desbaratar las organizaciones políticas disidentes dentro de los Estados Unidos. Aunque se han realizado operaciones encubiertas a lo largo de la historia del FBI, las operaciones formales de COINTELPRO (1956-1971) estuvieron generalmente dirigidas contra organizaciones que se consideraba tenían elementos políticos radicales, hasta los grupos no violentos pro derechos civiles como la Conferencia del Sur de Liderazgo Cristiano de Martin Luther King hijo.


El documento fundador de COINTELPRO dirigía a agentes del FBI a "exponer, desbaratar, descarriar, desacreditar o de lo contrario neutralizar" las actividades de estos movimientos disidentes y sus líderes.


Debemos nuevamente señalar que actividades oficiales del FBI relacionadas con Puerto Rico datan desde la década de los treinta y coinciden con su creación, existen documentos que evidencian dichas actividades tal como el momorandum personal del infame J. Edgar Hoover en el que ordena a agentes a utilizar agentes encubiertos no solamente para investigar hechos sino para "desestabilizar" movimientos. La primera carpeta recordemos es la dedicada a Pedro Albizu Campos. En el momento que se revela la existencia inconstitucional de dichos expedientes totalizan cientos de miles. ROF


Apéndice (añadido 15.06.11):

El FBI está revisando sus directivas internas y planteando autoreformas que han causado cierta inquietud entre los defensores de los derechos civiles en Estados Unidos. En esencia el Buró está ensanchando su margen de maniobra legal para investigar a ciudadanos norteamericanos sin pasar por el juez. Las nuevas normativas en estudio plantean muchos más casos en los que se puede empezar a recabar información sobre un particular o una organización sin necesidad de tener mandamiento judicial.


A día de hoy ya existen varios mecanismos de este tipo, como las Cartas de Seguridad Nacional, un instrumento reforzado por la Patriot Act promulgada después del 11-S. Estas cartas permiten al FBI pedir información a alguien (por ejemplo las webs que visita, con quien intercambia correos electrónicos, etc) y durante cierto tiempo incluso permitió al Buró prohibir a esa persona revelar que era objeto de este escrutinio. Al fin tal prohibición se reveló como inconstitucional.


...[E]xiste el temor de que las nuevas libertades amparen ciertos abusos. Por ejemplo entre las “novedades” destaca la autorización de que el FBI hurgue en la basura de personas a las que intenta convencer de “cooperar” con el gobierno. Si aparece algo comprometedor en sus desperdicios, sin duda esta exigencia de cooperación tendría más peso.


Tanto el FBI como el gobierno tratan de calmar los recelos de los activistas y de algunos miembros del Congreso asegurando que los agentes recibirán “entrenamiento especial” para administrar bien sus nuevos poderes y no excederse en sus funciones. Incluso se invoca la aparición de alguna restricción nueva: por ejemplo, que la decisión de infiltrar a un agente en una comunidad religiosa tendrá que tomarse al máximo nivel y no podrá ser delegada en funcionarios de segunda fila. En cualquier caso queda claro que el nuevo FBI, con su director, Robert Mueller, renovado en el cargo y en la confianza del presidente Obama cuando ya se barajaban candidatos para relevarle en septiembre, pretende convertirse en una agencia de espionaje de primer orden, una verdadera CIA interior y hasta exterior...

http://www.abc.es/20110614/internacional/abci-armas-201106142040.html