jueves, 9 de julio de 2009

madrugando...


el sol despunta...

las gotas de rocío alegres bailan en las hojas alborozadas mientras las flores estiran sus pétalos al despertar tras el llamado del gallo...

tres reinitas surcan el cielo, viejos lagartijos abostezan mientras una fila miliciana de hormigas desfila laboriosa a trabajar, los árboles lentamente se sacuden sus sombras y una abeja perspicaz huele el dulzor cercano de un café sazonado que espera que su amiga el pan la acompañe en el ritual de la muerte del desayuno criollo, los paquetes de periódicos se liberan de sus amarras y el reloj se da cuenta que es otro día...











pelos desorganizados tras la faena del amor nocturnal se preparan a ser puestos en orden y el perro se recuerda que debe ladrar cuando su antiguo adversario el gato cruce en busca de la rutina, la luna lenta se despide mientras la sinfonía de ruidos concertados va desplazando el silencio de una ciudad que se despierta...

el hijo se traga su avena jugo en mano, los padres lo esperan ilusiones igual en mano mientras el abuelo aborrece sus frustraciones...


otra mañana...