miércoles, 25 de febrero de 2009

La contentura de los gulembos en Puerto Rico.


La palabra ‘gulembo’ no aparece en el diccionario de la Real Academia. Por su sonoridad y por su uso entre los sectores populares podemos presumir que es de descendencia africana. Los africanos en Puerto Rico fueron traídos como esclavos y aportaron un manantial de influencias a la cultura de la isla, su contribución incluye cientos de palabras africanas -como /chévere/ del yoruba /ché egberi/-, "ñangotarse", "malanga", coloquialismos y entonaciones. El caso de la palabra gulembo en ese sentido parece ser un coloquialismo.

Es una palabra que conozco del idioma de pueblo y el argot callejero, por su uso y como lo aprendo, significa alguien que no es sólida o auténtico. En Fajardo donde aprendo mi versión del español boricua, se conjugaba de la gulembería o gulembera que era la característica de flojera de personalidad o debilidad de voluntad de una persona incierta o notablemente insegura, podía interpretarse como aspecto físico en cuanto a debilidad corporal y falta de fortaleza.


Lo cierto es que la palabra gulembo se populariza gracias a la bomba que cantaba Ismael Rivera con el conjunto de Cortijo. En esta bomba gulembo es el nombre de una persona: el negro Gulembo. La historia nos cuenta que esta bomba es de la autoría de la madre del Sonero Mayor, doña Margot cuyo nombre verdadero era Margarita.

La bomba habla del pobre Gulembo, una inocente persona humilde que fue al dentista a conseguir un sistema de dentaduras postizas (“caja de dientes”). Sin embargo las dentaduras que recibe son hechas con dientes de perro. Riéndonos de la situación vamos de una situación donde discriminan y engañan a alguien pobre abusada por su inocencia e indefensión a un incidente cómico que llega a ser legendaria entre la gente que conocía a Gulembo. Uno puede pensar que es superficial, estúpido o infantil pero imagina a un amigo contento porque no tiene que esconder sus melladuras, que al sonreir revela una boca llena de (dientes postizos) colmillos puntiagudos, y que no sabe que son dientes de perros:
"Que contento estaba Gulembo, pero tenía dientes de perro"


La madre de Ismael Rivera, se casó a los 17 años en 1927, con Luis Rivera, procrearon cinco hijos y se divorciaron en 1947. Después de su divorcio, en 1947, doña Margot se encuentra con cuatro niños que mantener. Una mujer jefe de familia en ese tiempo era un verdadero atrevimiento, pero así era ella: atrevida, enérgica, vital, bailadora, inteligente y sagaz. En la comunidad de La Calma, doña Margot tenía varias funciones: santiguaba, traía negros al mundo, siendo una partera muy solicitada y era cantaora de coplas, escribía y cantaba su marinada. Con sentido del ritmo, con lírica pegajosa puso en el alma y la voz de su talentoso hijo letras que todos hemos cantando en alguna ocasión como lo son: Maquino landera, La arañita, Chanita la chana, El negrito Gulembo y Las ingratitudes. En total se le conocen solo unos diez temas que fueron grabados por varias agrupaciones antillanas y de Nueva York, varios fueron ‘hits‘.

El sello “Rumba Records” publica el disco “Cortijo en Nueva York” (1959-60), incluyendo ‘El negrito Gulembo‘.

La palabra se ha utilizado bastante, por ejemplo en el libro de Rodríguez Juliá, Peloteros, p. 83, en alusión a la descripción de uno de los personajes: Lou Brock (“Sin el uniforme de pelotero Lou luce más viejo; el negrito gulembo se ha vuelton cincuentón, ha cobrado un aire patético, sobre todo en la piel del cuello y en la cintura: el vientre combo contrasta con el pecho hundido…”).

Debo igual decir que en Puerto Rico hay un artista llamado DJ Gulembo que parece ser muy exitoso en su género pero admito no conocer su trabajo, de hecho conozco poco sino nada de esa experiencia musical y qué, si algo, tiene de relación o significado su nombre artístico con el ‘gulembo’ que he citado del idioma callejero. Mea culpa.

Habiendo hecho esta exposición (y excepción) propongo hacer una evaluación de aspectos de nuestra realidad desde la perspectiva de la gulembera nacional:



Son gulembos aquellos que no creen que debemos impedir que los ricos puedan disponer de las tierras por encima de los intereses de los pobres;

son gulembos los que creen que la crisis económica la van a pagar todos en proporciones justas;

son gulembos los que no se atreven a exigir que los politiqueros y las batatas de la burocracia sean sujetos a revisión radical de sus sueldos, beneficios y gastos;

son gulembos los que creen que la industria quiere la salud ambiental y por ende apoyan el gasoducto;

son gulembos los que apoyaron a Paseo Caribe pensando que algún día alguien los dejará entrar a terrenos que por su valor histórico antes eran tierras del pueblo;

son gulembos todos los que prefieren culturas comerciales, enajenadas y asimiladas a nuestro propio acervo cultural;

son gulembos los que votaron pensando en que las promesas de Fortuño eran reales;

son gulembos los que dejan de apoyar mejores condiciones educativas para sus hijos al estar en contra de la lucha de mejoras para sus maestros y sus escuelas;

son gulembos los que como salida de la crisis social prefieren o sueñan con esconderse en comunidades encerradas en lugar de proponer cambios en sus comunidades originales;


son gulembos los que estudian medicina, derecho o arquitectura para escapase de la realidad en lugar de estudiar para cambiar la realidad;

son gulembos los intelectuales de bolsillo, académicos irrelevantes y escritores que nadie lee que se conforman con pertenecer a corillitos diz que elitistas cuya felicidad es ir a charlas 'wine and cheese' en los que hacen mongos chistes cínicos y escuchan peroratas aburridas;

son gulembos los administradores y gerenciales que solo piensan en sus vacaciones y planes de retiro en vez de su responsabilidad con la sociedad; y,

son gulembos los diz que radicales que solo son pintura y capota que viven adistanciados del pueblo y son estereotipos y pose (buche e pluma les dijo la Guarachera).

En resumidas cuentas la gulembera es una de las razones que nos tiene viviendo en una isla llena de espejismos. Haz el ejercicio y chequea los gulembos que gulembean a tu alrededor.


Algunas de las fuentes consultadas:
http://buscon.rae.es/draeI/
http://www.elsonerodebarrio.com/index.php?option=com_content&view=article&id=192:especial-para-la-fundacion-ismael...
http://www.prpop.org/biografias/d_bios/dona_margot.shtml
http://www.salsacentro.com/IsmaelRivera.Html
Peloteros. Edgardo Rodríguez Juliá. Editorial UPR, 1997

6 comentarios:

Rafael Mediavilla dijo...

a eso añadale la moroneria pasiva. que esta en todas las esquinas...

Norma Santiago dijo...

Por eso te admiro tanto.Eres un hombre de convicciones muy justas.Al publicar tus denuncias o hacer tus críticas lo haces de una manera excepcional.

Carlos D. Chico dijo...

En mi pueblo Camuy, la palabra y el adjetivo Gulembo..son lo mismo...flojo,de poco caracter, personalidad facilmente cambiable, que no tiene estamina,"deja esas gulemberias"..decia mi mama..no seas "gulembo" decia mi papa...pero si..lo somos, si creemos que la crisis y las tierras se repartiran en forma justa y equitativa..somos gente...somos un pueblo "gulembo"...

Lydia Perez dijo...

En Canovanas es lo mismo. Flojo. Mas bien debil en cierto modo hasta de espiritu.

Me acuerdo cuando mi madre me decia Oye gulemba.... Levantate de la cama que hay mucho que hacer...El que madruga Dios lo ayuda. Levantate, gulemba, levantate ya....JaJa.

Son muchos los GULEMBOS. YO APRENDI A NO SE ASI. no se Puede. Hay que Reaccionar y darse a respetar. Yo lo he logrado. Yo no soy Gulemba y menos en RI...

roberto 'pachi' ortiz feliciano dijo...

...hay quienes nacen pa' gulembos, otros se les pega la gulembera y hasta otros que practican para que su gulembera quede 'de show'...

Ana Medina dijo...

Creo que el significado que le damos es el mismo en los cuatro puntos cardinales de la isla. En Castañer de Lares, es flojera, no servir, pero también algo que no está derecho, mal hecho,torcido. Lo que podemos aplicar a personas y cosas. Un traje puede estar "gulembo" si no está bien cocido o la persona lo tiene mal puesto. Una persona puede ser "gulembo" por vagancia pero también por desvirtuar o torcer una situación o palabras. Siempre ha habido "gulembos", pero ahora están "choretos".