
Mientras sigo laborando en un tema anunciado sobre el efecto de la doctrina llamada 'negación plausible' en el contexto de los hechos desgraciados del Capitolio y sus implicaciones en los procesos investigativos y adjudicativos de los mismos hay dos temas que siento la urgencia de atender y que a su vez versan sobre un mismo norte: la rampante ausencia de prudencia en los manejos de los asuntos del gobierno. Este norte como lo llamo es una epidemia que aqueja la vida institucional, es una patología crónica que se multiplica por la insalubridad del sectarismo, el tribalismo y la ausencia de funcionales criterios democráticos.

Los administradores de la Universidad de Puerto Rico han demostrado a saciedad su ineptitud que raya en la negligencia crasa y mediocridad intelectual y moral:
"Lamentablemente, en un primer momento la jerarquía universitaria apostó a una estrategia de miedo. Optó por un estilo alarmista y en una comunicación enviada a eso de las 5 de la tarde, el presidente José Ramón De La Torre sugirió que se perderían cerca de $200 millones por concepto de los fondos federales, causando un estado de alarma e incertidumbre entre la comunidad universitaria y particularmente entre unos 40,000 estudiantes que reciben estas ayudas. Una rápida verificación de la información realizada por El Nuevo Día puso al descubierto la gran exageración y los funcionarios de la UPR fueron instantáneamente desmentidos. Las mismas autoridades federales explicaron que ninguna ayuda estudiantil está en riesgo." (Editorial/ElNuevodía-12.07.10)

Este episodio es solo el más reciente de una cadena de desaciertos. En el Mundial vimos como cuando un equipo del cual se esperaba mayores resultados no alcanza el rendimiento esperado no hay que esperar por la renuncia del dirigente y su cuadro de técnicos. Sabemos que este efecto lógico inclusive repercute en los organismos deportivos a niveles nacionales. Es materia de simple aritmética: los susodichos no sumaron bien sus movimientos, no analizaron adecuamente sus problemas y sus recomendaciones no fueron exitosas por ende urge para iniciar la reinvención deshacerse de los actores que fracasaron. En la Universidad de Puerto Rico el escenario es claro: fracasaron en no iniciar los procesos de negociaciones con los estudiantes desde el comienzo de la crisis, su desempeño en la mesa de negociaciones fue desacertado por completo, sus decisiones administrativas empeoraron todo el cuadro del conflicto, abandonaron sus roles cerrando las puertas y sustrayendo empleados claves de seguridad. La pregunta es diáfana y la respuesta contundente: ¿Qué hicieron siquiera mínimamente bien? Nada. El mejor ejemplo de lo que voy a llamar "el síndrome de cara de lechuga" es que el Decano Roberto Aponte Toro luego de haber protagonizado tal vez el peor y mayor ridículo espectáculo público en la historia de la existencia de la Escuela de Derecho en el que hasta anuncia su renuncia a base de unas alegaciones histéricas que luego resultan ser abiertamente falsas, pretenda seguir en su puesto cuando ha perdido el respeto de toda la comunidad universitaria incluyendo los profesores, empleados y estudiantes de dicha Escuela. Sus mayores allegados a voces buscan justificar a su amigo planteando supuestas condiciones de enfermedades mentales y nerviosas, el truco de hacerse el loco que en las mismas clases de Derecho se aprende que es el recurso de impunidad más difícil de lograr establecer con credibilidad. La naturaleza humana y su triste capacidad de descender hasta niveles grotescos de inmoralidad siempre ha sido tema importante en la literatura. El Decano no tiene quien le escriba es una paráfrasis que viene a la mente.

El Presidente De la Torre y la Rectora Guadalupe, entre tantos otros administradores como el Rector del RUM cuya conciencia ha de eternamente estar manchada por la muerte de una estudiante gracias a sus criterios irrazonables, andan en el mismo barco que se hunde en un pantanal de irrespetuosidad total. Hemos visto el efecto de la total ausencia de credibilidad de por ejemplo el Presidente De la Torre que en su demencia sugiero satánica y malévola intenta acusar a un estudiante de actos criminales cuando los empleados del local, los videos del establecimiento y la cronología de los supuestos hechos son perfectamente incompatibles con sus acusaciones rabiosas y malintencionadas. Es embustero a niveles asqueantes y eso es intolerable en todo ser humano. En una sociedad moderna estas actitudes de truhan viniendo de un otrora humanista es una desgracia absoluta. Siquiera considerando el puesto que ocupan en contra de los deseos de la vasta mayoría de su comunidad debiesen renunciar. La secuela de errores, prejuicios desenmascarados y mediocridades solo son superados por su irresponsabilidad probada. ¿Qué pueden esperar esta tropa de fracasados cuando sus actos y expresiones componen un desconcierto a niveles históricos? Nada los ha de salvar de la burla, de la mala fama y el desprestigio y tal vez lo que les resta para detener la erosión cada vez mayor de sus reputaciones es dejar la intransigencia y testarudez de una vez por todas, coger sus bultos y hacer mutis.

Por otra parte el mal manejo de la Fuerza de choque con sus espectacularmente tontos, abusivas y virulentas demostraciones de violencia enfermiza se magnifica en su suma torpeza con los testimonios veraces y las imágenes innegables que han producido. Para contraste en la ciudad de Oakland tras la muerte de un ciudadano a manos de la policía se han suscitado manifestaciones masivas de protestas, Estamos hablando de casi mil personas en las calles y de manera apasionada demandando justicia precisamente de las fuerzas policiales. Es cierto que ha habido vandalismo y han habido cerca de 80 arrestos pero nada parecido a los despliegues de violencia que vimos en el Capitolio. Ante una masa en las calles encolerizada con los policías las estrategias han sido minimizar la violencia, cuando en Puerto Rico ante una escena de una relativamente pequeña protesta pacífica se desataron los abusos so color de autoridad que ha demostrado la ineficiencia patética de las estrategias implementadas. En Barcelona desde el 2003, con motivo de las protestas contra la Guerra de Irak, no se ha vivido nunca una manifestación tan multitudinaria como la reciente. Y es que 1.100.000 manifestantes -cifras de la Guardia Urbana- superaron hasta los vaticinos y objetivos de los organizadores que hubiesen apostado por poder reunir a medio millón y vieron estas cifras duplicarse. Hubo tensiones multitudinarias pero no hubo violencia como la que vimos en el Capitolio.

El contraste de estos hechos tan cercanos en fechas y tan distantes en resultados demuestran sin lugar a dudas la incompetencia acentuada de la Fuerza de choque, el nivel inhumano e intolerable de los abusos cometidos no necesitan de mayores esfuerzos racionales: no sirven para nada las políticas empleadas al grado que constituyen graves violaciones del Estado de Derecho: los delincuentes son las autoridades que han agredido a los ciudadanos que ejercen sus derechos constitucionales y son cómplices en mayor o menor grado todos los que buscan justificar lo injustificable. Las evidencias son materia de estipular la realidad innegable, los contrastes con los eventos que he citado desenmascaran cualquier intento de buscar la manera de plantear que las acciones en el Capitolio son alguna forma inteligente de manejar un conflicto.

El ejercicio es simple, dar dos pasos para adistanciarnos de la inmediatez de los hechos y vemos la imprudencia a raudales.
Comentábamos recientemente lo imposible de la tarea del Gobernador en su entrevista en Fox de poder mediante sus declaraciones explicar de manera convincente lo que las imágenes de los hechos del Capitolio proyectaban en el recuadro que el canal ubicó justo al lado de su cara. Es simple, es imposible, simplemente imposible, la fuerza desgarradora de los visuales elimina por completo cualquier intento verbal. De esa misma manera es imposible explicar tanto la insistencia en la irresponsabilidad crasa de los administradores de la Universidad de Puerto Rico como pretender justificar serias violaciones de los Derechos civiles en el Capitolio: es imposible.
Favor ver:
Contrapropuesta del Pueblo a las medidas presupuestarias de la UPR con addendum.
en:
http://ortizfeliciano.blogspot.com/2010/06/contrapropuesta-del-pueblo-las-medidas.html
Un día después...
en:
http://ortizfeliciano.blogspot.com/2010/07/un-dia-despues.html
Buen entendedor, pocas palabras basta.
en:
http://ortizfeliciano.blogspot.com/2010/07/buen-entendedor-pocas-palabras-basta.html










































