jueves, 6 de septiembre de 2007

Carta Abierta al estudiantado de la Escuela de Derecho de la UPR

Compañeros y compañeras,
A través de las siguientes líneas quiero expresar, no mi personal opinión, sino la opinión de muchos de ustedes mismos, las reflexiones aquí plasmadas son producto de conversaciones en encuentros constantes con una multitud variada de compañeros y compañeras.
La elección del Consejo previo demostró que el estudiantado no acepta ninguna negociación o representación que no esté claramente definida por sus intereses como estudiantado, el Consejo está para defender, escuchar y tratar de ofrecer oportunidades válidas y variadas a los estudiantes de la Escuela ya sea como individuos, ya sea como organizaciones y agrupaciones estudiantiles. Ha quedado demostrado en la práctica que el Consejo debe ser un centro facilitador y abierto a todos, no se trata de grupos que controlen una estructura, todo lo contrario, es que la población estudiantil sepa y pueda acceder a todos los recursos existentes, que cada uno y todos los estudiantes sean escuchados, atendidos y representados. Es un concepto de democracia participativa que va más allá de los formalismos y se transforma en una realidad cotidiana.
Múltiples organizaciones estudiantiles, grupos de clases, con profunda convicción sobre el papel del estudiantado, han asumido un verdadero diálogo y exigen que se les de un apoyo facilitador a sus propuestas legítimas. El Consejo de estudiantes el año pasado ha sido una lección para todos. La Escuela de Derecho tiene la necesidad democrática de profundizar el diálogo, cuya invitación siempre estuvo abierta. Para que exista un diálogo franco, debemos aclarar que no aceptamos la capitulación de los éxitos obtenidos y los derechos del estudiantado.
Así quedó manifestado en situaciones en que servicios o facilidades fueron limitadas, en todas las instancias logramos mediante la convicción, el diálogo y la mediación, no solo defender nuestros derechos sino ampliarlos.
Derechos del Estudiantado. No aceptamos enmiendas reglamentarias sin la participación del estudiantado y en especial de los sectores directamente involucrados. Hoy en la mesa de diálogo el punto no es la legitimidad legal sino cómo acelerar el proceso de democracia. Hoy debemos mantener creciente un diálogo cuyo fin sea la puesta en marcha de mejoras estructurales, curriculares, de oportunidades y justicia académica en la Escuela. No podemos dejar de mencionar que creemos que se debe discutir ampliamente el proceso de evaluación que hemos ido desarrollando los estudiantes garantizando que todos los estudiantes participemos.
Vemos con preocupación y nos parece revelador que el compañero que se postula como alternativa, no defiende los intereses de los estudiantes ya que en la hoja de vida que ha aparecido diseminada por la Escuela habla de puestos pero no de logros, que ha ocupado sus horas en ser estudiante de Derecho al margen de todos los procesos existentes como la evaluación, las representaciones y actividades como la Bohemiada, y en fin, más allá estrictamente de sus conocidos personales, nadie sabe quién verdaderamente es y porqué de momento desea presidir un cuerpo al que no le ha dedicado ni cinco minutos de atención. En un punto tan importante como es la representación estudiantil de la Escuela, creo que debemos exigir, este compañero así lo ha entendido siempre, que haciendo es que se hace y escuchando es que hace. Solo en base a eso se puede abrir un verdadero diálogo y solo de esa manera se puede lograr una representación adecuada y sincera.
Exigimos que todos los candidatos al Consejo, empezando por quien suscribe ésta carta, acepten que es potestad del estudiantado exigir la misma obediencia y voluntad para el diálogo. Otro punto importante es que la mesa de diálogo no pertenece a grupos ni claques, el Consejo pertenece y se debe a todos los estudiantes.
Sobre la Verdad. No queremos un Consejo oscuro que cierre puertas y que ande tomando decisiones a espaldas del estudiantado, exigimos un Consejo que investigue primero, comunique y promueva el debate. El diálogo debe instaurarse en terreno de la justicia. Que nadie deje de debatir por la verdad, la que todo el estudiantado vivió mientras unos callaron o decidieron no hacer nada, lo cual es su derecho y prerrogativa, pero que ahora pretenden que olvidemos su silencio.
El diálogo abierto, con verdadera voluntad en aceptar y desarrollar las ideas, propuestas y planes de los estudiantes no es negociable. Ante la evidente actitud pasiva de ciertos candidatos ante el actual proceso de reformas en la Escuela, exigimos la presencia de las representaciones estudiantiles, por ser sus componentes expresión clara y legítima de los intereses del estudiantado.
Sobre la participación y la Democracia. No negociaremos la necesidad de dialogar. No aceptamos la amnesia como solución, ni la negación a la existencia de problemas en la Escuela de Derecho, es necesario continuar la transformación del Consejo de Estudiantes que empezamos a construir como una organización abierta y comprometida con lograr cambios y avances verdaderos.
Por la unidad del Estudiantado
Roberto Ortiz Feliciano

1 comentario:

valero de bernabé dijo...

Plan de trabajo de Roberto Ortiz Feliciano
Representación y consulta continua con los estudiantes para responder eficazmente a necesidades y problemas que surjan.
Areas y temas programáticos (en orden alfabético)
En términos específicos:

1. Actividades-Bohemiada, Cervezada, etc.’
2. Cine jurídico;
3. Deportes;
4. Evaluaciones y reformas;
5. Informática;
6. Periódico;
7. Programa de Becas para libros
8. Programa ProBono con Clínica de Asistencia Legal;
9. Programa de estudiantes orientadores;
10. Revisión de exámenes
11. Seguridad;
12. Serie de conversatorios, foros, ponencias;


Además seguir operando las facilidades del Consejo como centro de reuniones y de trabajo de los estudiantes y las organizaciones estudiantiles.