domingo, 14 de septiembre de 2008

Declaración General de un revolucionario puertorriqueño. Dedicado a nuestros héroes y compañeros.



Una Declaración general es la bandera de nuestros principios fundamentales, incuestionables y sinceros, a la misma vez que es un vistazo a los sueños de una ideología de esperanzas y un compromiso con la Humanidad.

POR CUANTO: Hoy domingo 14 de septiembre de 2008 en Puerto Rico y en nuestros barrios boricuas en los Estados Unidos habemos compañeros y compañeros plenamente identificados y comprometidos en promover las causas emancipadoras y las luchas justas de los pueblos por la igualdad y la dignidad;

POR CUANTO: Planteamos que existen una serie de causas que por su misma naturaleza inspiran solidaridad y apoyo incondicional;

POR CUANTO: Manifestamos en torno a nuestras preocupaciones, responsabilidades y compromisos con la Humanidad;

POR TANTO:

1. Que apoyamos cualquier y toda lucha social que busque construir realidades políticas y sociales de inclusión, justicia, y reconocimiento de la diversidad social, étnica y cultural en Latinoamérica y el resto del mundo. Que la activa movilización social en Latinoamérica que se vive hoy es generada por los más diversos sectores sociales, mujeres, indígenas, afro-descendientes, jóvenes, ambientalistas, campesinos, destechados, pobladores urbanos, obreros, entre otros que han ido constituyendo movimientos sociales que luchan por adquirir mayores derechos y niveles de bienestar social, y por preservar y defender dichos derechos. Que los movimientos sociales y populares pretenden reconstruir el tejido social, recuperar la soberanía y experimentar nuevas perspectivas de desarrollo. Que denunciamos y exigimos que cese todo y cualquier operación o intento de los aparatos de intervención imperialista y de organizaciones propulsores de los intereses de sectores capitalistas neoliberales en desestabilizar, perjudicar o de cualquier otra manera sabotear los movimientos de cambio social en su empeño legítimo.



2. Que preocupados por los efectos devastadores de los recientes fenómenos climatológicos severos en los hermanos pueblos de Santo Domingo, Haití y Cuba, manifestamos nuestro decidido apoyo a toda gestión humanitaria de solidaridad con nuestros hermanos y hermanas caribeños a la vez que reclamamos que los gobiernos pertenecientes a la Organización de Estados Americanos y la Organización de Naciones Unidas tanto como las organizaciones mismas como cuerpos agilicen e implementen en lo máximo posible programas significativos de asistencia en todos los renglones afectados.

3. Exigimos la excarcelación inmediata de todos los presos políticos puertorriqueños, que esas liberaciones sean incondicionales y concedidas por medio de una disposición legal no revocable. Igualmente exigimos para los cinco cubanos presos por razones políticas la inmediata liberación. Demandamos al Gobierno de Estados Unidos la extradición del terrorista Luis Posada Carriles a Venezuela, de acuerdo con los Tratados Internacionales y las Convenciones contra el Terrorismo.

4. Que apoyamos a los miembros de la Federación de Maestros en su justo empeño de que se les reconozca su derecho a participar con plenos derechos e igualdad de condiciones en cualquier y todo proceso de elecciones y toma de decisiones sobre el futuro de su taller de trabajo;

5. Que apoyamos a la Unión Independiente de Empleados de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados en su justo empeño porque le sean reconocidos y respetados los derechos adquiridos mediante la negociación colectiva;

6. Que apoyamos a los pueblos de Vieques, Sabana seca y Ceiba en sus luchas por recuperar plenamente sus derechos en los territorios que fueron ocupados por la marina, exigimos que la marina asuma su responsabilidad de mitigar los daños que ocasionaron y a los intermediarios colonialistas que están implementando una política hostil a los mejores intereses de esos pueblos y Puerto Rico que otorguen y viabilicen plena participación con voz y voto a los pueblos concernidos y garanticen la mayor transparencia en los procesos y programas de empleo y redesarrollo de esos terrenos;



7. Que apoyamos decididamente a los compañeros y compañeras activos en el Campamento de Pueblo y nos unimos a la lucha por detener el proyecto de usurpación de nuestro patrimonio nacional que se conoce como Paseo Caribe;

8. Que denunciamos y exigimos que se detengan los proyectos de exclusión e injusticia social y ambiental tal como la comunidad de Río Piedras y el proyecto Las Gladiolas. Exigimos que se detengan todos los proyectos basados en expropiaciones de comunidades tradicionales o de pocos recursos económicos;

9. Que exigimos que cesen los intentos de la Junta de Síndicos y la administración de la Universidad de Puerto Rico de privatizar importantes aspectos del sistema universitario público, violar los derechos de la comunidad universitaria mediante acciones represivas tales como la implantación de un nuevo Reglamento General de Estudiantes de claro contenido neofascista y la continuada y abusiva práctica administrativa de no querer reconocer ni negociar condiciones dignas de contratación y empleo a los docentes.

10. Que denunciamos y exigimos que se detenga por completo el desarrollo e implementación de sistemas y usos de tecnología de información y comunicaciones con el fin y el objetivo de identificar, registrar, catalogar y caracterizar a individuos, organizaciones y comunidades sin su consentimiento informado con el fin y resultado de violar sus derechos a la intimidad y privacidad entre otros usos ilegales tales como la implantación de la tarjeta de conducir digital, la interceptación de correos electrónicos y llevar archivos de ciudadanos y grupos del uso privado del internet.

11. Que planteamos que los derechos fundamentales ciudadanos son derechos que todo ser humano tiene meramente y simplemente por ser humano, que toda forma de discrimen oneroso e indigno es reprensible.

12. Que exigimos el cese de las intervenciones militares en Irak y Afganistán. Creemos, a nivel de principio, que toda invasión de tropas extranjeras a otro territorio nacional es la máxima violación del derecho de los pueblos a su libre autodeterminación, es inaceptable (aunque haya sectores locales que lo aplaudan), reprobable y un remanente lamentable de las más despreciables actitudes imperialistas.



13. Todo intento de intervenir o influenciar indebidamente en los asuntos autóctonos de un pueblo es una agresión y responde a intereses económicos capitalistas en su afán de controlar los mercados bajo el engaño de un supuesto derecho internacional.

14. Igualmente repudiamos el militarismo interventor. No creemos en proponer, crear y reclutar jóvenes para que sean parte de un cuerpo militar dedicado a interferir en asuntos de otros países. Aprovechar la crisis económica y el desempleo para seducir a nuevos reclutas es igualmente deplorable.

¿Porqué somos revolucionarios?

Porque creemos y trabajamos para propulsar cambios fundamentales en la sociedad. Creemos en la necesidad histórica de nuevos modelos sociopolíticos basados en la distribución equitativa de los recursos y los bienes, creemos en un sistema de justicia social y ambiental. Por eso somos revolucionarios.



Finalmente, comunicamos estos principios y compromisos como declaración general del ideario de un revolucionario puertorriqueño, que así se le informe al pueblo de Puerto Rico y al mundo: que hay puertorriqueños decididos, comprometidos y
entregados a construir el futuro de nuestro pueblo y del mundo.