lunes, 18 de agosto de 2008

La historia se repite.


Dedicado al buen amigo y compañero Scott. Pa' lante que somos muchos más que dos.

Las leyes por si solas no pueden asegurar la libertad de expresión. Alberto Einstein.

La economía del fascismo es la unión entre grandes grupos privados y el Gobierno para conseguir unos fines ‘sociales’, donde sólo una élite se beneficia a expensas de la sociedad. Dice el profesor Hans–Günter Krüsselberg que “el neoliberalismo pide la utilización del poder del Estado allí donde se trate de impulsar la política coyuntural”. El sistema económico denominado Economía libre de Mercado, y que realmente se llama neoliberalismo, tiene su origen en el fascismo o sea que este sistema (hoy supuestamente repudiado) no cayó en la batalla de Stalingrado en 1944 sino que sufrió un proceso de trasformación, veamos:
1. el fascismo aspiraba a la dominación mundial en todas las esferas de la sociedad humana, comenzando por el sistema político, sus razones eran xenófobicas, nacionalistas e incluso semireligiosas. El neoliberalismo propugna lo mismo, pero de forma solapada comenzado por el sistema económico, dominando las economías mundiales, a través de guerras por la economía liberal y “en contra del terrorismo”, y del proceso de globalización;

2. el fascismo luchaba en contra del comunismo. El neoliberalismo, lucha contra el comunismo y contra todo aquel que no abrace la idea del “Libre Mercado”;

3. el fascismo tenía un poder total sobre las personas, manteniéndolas con información falsa, errónea o incompleta y en constante movimiento. El neoliberalismo, a través de sus corporaciones e instituciones, no divulgan toda la información, crean monopolios para controlar el “Mercado” y procuran establecer una hegemonía de la información mediante el control mediático;

4. el fascismo utilizaba la radio para exaltar los ideales nacionales, xenófobicos y totalitarios. El neoliberalismo utiliza la televisión para exaltar los ideales del consumismo, idiotizarnos mediante falsas representaciones de la realidad que se ajusten a sus ‘proyectos’ y por crearnos ‘necesidades que no poseemos’; y,

5. ambos buscan que el individualismo impere como código de conducta a un punto que la relación (organización y movimiento de masas) con los demás no exista.

Un buen ejemplo de una economía fascista lo es el régimen del dictador italiano Benito Mussolini. Mussolini escribió: Para el fascismo el mundo no es este mundo material, tal como aparece en la superficie, y donde el hombre es un individuo separado de todos los demás y dejado a sus propios medios...En economía, el fascismo fue visto como una tercera vía entre el no intervencionismo del capitalismo y el comunismo. El pensamiento fascista reconocía los roles de la propiedad privada y la motivación de los beneficios como incentivos legítimos para la productividad. El fascismo de Mussolini dio otro paso por aquella época con el advenimiento del Estado Corporativo, en el Estado Corporativo, por ejemplo, las huelgas eran ilegales y las disputas laborales eran mediadas por una agencia estatal.

Teóricamente, la economía fascista tenía que ser guiada por el Consejo Nacional de Empresas (Estado Corporativo). Las bien relacionadas cabezas de las grandes empresas participaban en la elaboración de la política, pero la mayoría de los pequeños hombres de negocios se veían reducidos para todos los efectos a empleados del estado y burocracias corruptas. De hecho es de notar que estos grandes intereses corporativos que nutrieron y se beneficiaron de los gobiernos fascistas no fueron penalizados, por ejemplo, Mitsubishi era el fabricante de los aviones de guerra que atacaron a Pearl Harbor y hoy es el conglomerado financiero indusrial más grande de Japón.

Intelectuales de bolsillo y colaboradores del neoliberalismo.
Hay un grupo de seudointelectuales puertorriqueños que bajo el manto de sus posiciones acomodadas plantean la superación de la lucha de clases y el final de las revoluciones. Sus diatribas buscan neutralizar a los radicales.

Voy a referirme a un hecho relevante sobre el cual conviene reflexionar. En un evento efectuado en Madrid con el título de un ‘Diálogo por la Democracia y la Libertad en Europa y América’ el escritor Mario Vargas Llosa alertó sobre la existencia de una multinacional chavista en América Latina. Vargas Llosa se limitó exclusivamente a hablar contra Chávez, a señalar la amenaza que supone la creciente influencia de éste en América Latina. Para Vargas Llosa la libertad y la democracia solo está amenazada por el Presidente venezolano y no hay amenazas en Europa, tampoco en otros lugares del planeta, por ejemplo con la política genocida de Estados Unidos. Ni constituye amenaza alguna la pobreza, la desigualdad social, y menos aún el poder de los grupos económicos cada día más agresivos y manipuladores.

Vargas Llosa no habló de nadie más, dictando así la pauta al resto de los oradores: Un burócrata de la diplomacia colombiana, un ex presidente boliviano de ultraderecha, un anticastrista empleado de gobierno americano y los venezolanos Julio Borges y Manuel Rosales. Lo ocurrido en Madrid confirma lo que cada día es más evidente, lo que sí existe es una multinacional antichavista, por ejemplos: el golpe patronal del 11 de abril, y el sabotaje a la industria petrolera en el año 2002 en Venezuela.

Vargas Llosa en su delirio neoliberal suele expresar una peculiar forma de fascismo, arremete en el fondo contra la voluntad de cambio de los pueblos latinoamericanos y arremete contra naciones como Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Venezuela y la propia Argentina, con la arrogancia típica del intelectual incapaz de superar la frustración que le produjo la humillante derrota política que le propinó su propio pueblo. Por eso su desprecio a todo lo popular, sin que se detenga a pensar que esa actitud ha sido el drama de muchos intelectuales devorados por la justificación de despreciables conductas humanas.

Del neoliberalismo al neofascismo solo hay un paso, lo confirma la historia.
Mientras la palabra fascismo ha adquirido un perfil desgastado e inclusive ridículo caracterizado por los medios masivos (la academia y las películas de Hollywood sobre el tema han venido trivializando el fascismo a la categoría de un poder ‘malvado’) y no a un concepto de totalitarismo conceptualmente insertado (legitimado) dentro una estricta visión positivista jurídica (caso Paseo Caribe), por la primacía del comercio e impulsado por los grandes intereses. Estas versiones académicas han ignorado las verdaderas raíces históricas de los imperialismos capitalistas modernos y en la teología política.

Por decirlo más exactamente: la predominante interpretación ha convertido el fascismo en una aberración ultranacionalista, al mismo tiempo que lo ha deslindado del capitalismo moderno (neoliberalismo), del colonialismo y el imperialismo financiero y militar, que sin embargo han sido sus fuentes modernas. En consecuencia se siguen ignorando los vínculos del fascismo con las corporaciones industriales, energéticas y militares.

Seguimos aplicando corrientemente la palabra fascista como expresión peyorativa, como lo utilizan los medios mediáticos y la propaganda, mientras los gobiernos neoliberales emplean la tortura y la represión oficializada como instrumentos de coacción, y aplica estrategias clasistas, genocidas y xenofóbicos como medio de extender sus máquinarias. No llamamos fascistas a las estrategias que buscan la destrucción de comunidades históricas, de ecosistemas y legados culturales, en este sentido nos referimos solo a modernos monstruos como Hitler, Franco o Pinochet como fascistas.

El carisma del poder personalizado es otro signo distintivo y ¿quién duda que esta dimensión no se aplica a los líderes globales del siglo XXI: los desafiantes y audaces Donald Trump y Bill Gates, y a nivel local, los Arturo Madero y Rafael Rojas?

En la sociedad del espectáculo mediático controlado por las multinacionales, la política se define como moda y se maneja a base de campañas de relaciones públicas. Los líderes son máscaras mediáticas sin otra función que la de ocultar el nuevo orden global. La transformación de la democracia en espectáculo permite la implantación masiva de controles totalitarios, desde la vigilancia electrónica del internet hasta la tortura y el abuso policíaco, sin necesidad de modificar sustancialmente la supraestructura jurídica positivista que siempre le ha servido bien a sus amos.

Y así llegamos a nuestro estimado compañero Scott Barbes Caminero y como peligrosamente lo han hecho objetivo propagandístico y de golpes injustificados.

Y así llegamos a los delirios del Superintendente de la Policía cuando arremete contra comunidades pobres o contra protestas por derechos patrimoniales de todos los puertorriqueños.

Y así llegamos a la Fuerza de Choque agrediendo a los maestros mismos que les dan clases a sus hijos por querer mejorar las condiciones educativas de esas escuelas a las que los hijos de los policías acuden y agrediéndolos por pedir mejoras salariales (inclusive por debajo de los sueldos de estos oficiales que viven la vida entera pidiendo alzas salariales).

Y así recordamos que el proceso de las intervenciones del FBI (de hecho tenemos el incierto honor de haber estrenado sus responsabilidades antisediciosas) empezaron durante la década de los treinta en Puerto Rico y nunca han cesado, que la Policía de Puerto Rico es el cuerpo que empezó a existir cuando el General Miles se topó con un grupo de boricuas tan serviles que lo fueron a recibir tras el desembarco y de este grupo Miles nombró a su Comisionado de la Policía, que el cerro Maravillas fue planificado y ejecutado por el Teniente Coronel Casillas (y no por sus subalternos), que las investigaciones digamos de las muertes de Chagui Mari (el único hijo de Juan Mari Bras que no era activo en la política) y de Carlitos Muñiz Varela (por organizar viajes a Cuba) han sido ‘oficialmente’ enterradas.

Acompaño con una nota reciente sobre otra perspectiva de cómo el neoliberalismo, esta vez en los mismos Estados Unidos, han puesto a su servicio el sistema de seguridad (que realmente debiese llamarse sistema de inseguridad nacional).

No enjaulen a los que piensan diferente. Amy Goodman

“(Los)…“centro(s) de fusión…” [c]omo consecuencia del sistema de seguridad nacional posterior al 11-S, estos centros están surgiendo en todo el país. Erin Rosa, del periódico online Colorado Independent, publicó recientemente un informe sobre el centro de fusión de Denver, que comparte información con el Servicio Secreto estadounidense, el FBI y el Comando Norte de Estados Unidos. El centro se ha creado para reunir y distribuir “información de inteligencia” sobre “actividades sospechosas,” que, según Erin Rosa plantea, “puede englobar cosas como hacer fotos o tomar notas. La definición es muy amplia.”

Los defensores de los derechos civiles temen que el centro de fusión permita el espionaje sin órdenes judiciales…Documentos obtenidos por I-Witness Video, un grupo que documenta las manifestaciones y los abusos policiales, han revelado que la CIA y la Agencia de Inteligencia para la Defensa (DIA, por sus siglas en inglés) recib(e)n información de inteligencia…El problema cada vez mayor es que los manifestantes legales y pacíficos terminan apareciendo en bases de datos y listas de vigilancia federales que tienen escasa supervisión legal.

El ex agente del FBI Mike German es ahora asesor sobre políticas de seguridad nacional para la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés). German dijo: “No está claro quién está realmente al mando y qué normativa se aplica a la información que está siendo recopilada, compartida y distribuida a través de estos centros de fusión.” Recientemente se ha hecho público que la policía del estado de Maryland se había infiltrado en grupos como Baltimore Coalition Against the Death Penalty (Coalición de Baltimore Contra la Pena de Muerte). German explica de qué forma las funciones de la policía se extienden “más allá de sus funciones regulares de velar por el cumplimiento de la ley, y los policías se empiezan a convertir en recopiladores de información de inteligencia contra grupos de manifestantes. Los informes que hemos obtenido... dejan claro que no había indicio de ningún tipo de actividad criminal. Y, sin embargo, la investigación prosiguió durante 14 meses y los informes fueron volcados a una base de datos federal. ... Cuando se autoriza a todas estas agencias a salir a la calle y comenzar a recopilar toda esa información y guardarla en lugares accesibles para los servicios de inteligencia, se trata de una un asunto muy peligroso para nuestra democracia.”

La tarde de junio en que Obama pronunció su discurso de aceptación de la candidatura demócrata en las ciudades gemelas de Minneapolis-St. Paul, el Departamento de Policía de St. Paul arrestó a un hombre de 50 años que repartía pacíficamente folletos que anunciaban una manifestación el 1 de septiembre durante la Convención Nacional Republicana

Por el momento, el mundo tiene sus ojos puestos en los Juegos Olímpicos de Pekín. El periodista deportivo Dave Zirin ha informado sobre la represión de las protestas que se están realizando allí. Tiene un interesante punto de vista, ya que es miembro del grupo contra la pena de muerte en el que la policía de Maryland se infiltró…La falta de libertad de expresión en China está teniendo algo de repercusión en la prensa. Pero, ¿qué pasa con la represión que sufren en nuestro país los que piensan diferente? El disenso es esencial para el funcionamiento de una sociedad democrática. No hay momento más importante que este momento.”

Amy Goodman es la presentadora de Democracy Now! http://www.democracynow.org, noticiero internacional diario emitido en más de 700 emisoras de radio y TV en Estados Unidos y el mundo.