lunes, 2 de abril de 2018

S.O.S... se hunde Puerto Rico... segunda parte

Deuda pública vs privada: ¿Cuál es la verdadera emergencia? 
La deuda es dinero adeudado, y el interés generalmente se carga sobre el monto de la deuda. Las instituciones privadas son propiedad de individuos y compañías; las instituciones públicas son propiedad y están controladas por el gobierno y financiadas con dinero de impuestos. Tanto las instituciones públicas como las privadas aprovechan el financiamiento de la deuda para financiar sus operaciones y crecimiento, pero las implicaciones a largo plazo de la deuda privada frente a la deuda pública pueden ser bastante diferentes.
La deuda privada es la deuda acumulada por individuos o empresas privadas. La deuda privada puede tomar muchas formas; un préstamo personal, una tarjeta de crédito, un bono corporativo o un préstamo comercial, por ejemplo. La deuda pública, o deuda nacional, es la suma de las obligaciones financieras incurridas por todos los organismos gubernamentales de un condado. Esta deuda puede ser acumulada por el gobierno directamente o por una agencia gubernamental en cualquier nivel.
Lo alarmante es, de los ingredientes para una crisis económica: alta deuda privada. 
Si miramos las crisis financieras en todo el mundo, que datan del siglo XIX: aunque la mayoría de estas crisis no se consideran causadas fundamentalmente por una deuda privada excesiva, el hecho es que fueron precedidas por un aumento en la deuda privada.
Una y otra vez, esa es la historia que encontramos: una gran crisis financiera está precedida por un aumento de la deuda privada en relación con el PIB. De hecho, parece ser el ingrediente requerido para una crisis: que el nivel absoluto de deuda privada es alto para empezar. 
Casi todas las instancias de crecimiento rápido de la deuda total, junto con los altos niveles generales de deuda privada, han provocado crisis. 
Para decirlo con mayor detalle: para las principales economías, si la relación deuda privada / PIB es al menos del 150 por ciento, y si esa proporción crece al menos un 18 por ciento en el transcurso de cinco años, entonces es probable que haya una gran crisis.
La deuda privada en los Estados Unidos, tomando dicho marco comparativo de ejemplo, con relación al PBI, es del 156 por ciento. Eso es más bajo que el 173 por ciento alcanzado en 2008, pero sigue siendo casi el triple del nivel -55 por ciento- que en el 1950, era que todos los economistas concurren fue de mayor crecimiento y menor desigualdad de ingresos.
Es sorprendente la poca atención que ha recibido el problema de la deuda total, la proporción extremadamente alta de la deuda privada con respecto al PIB. 
La acumulación de mayores niveles de deuda privada impide el crecimiento económico. El dinero que de otro modo se gastaría en inversiones comerciales, automóviles, viviendas y vacaciones se desvía cada vez más hacia pagos de la creciente deuda, especialmente entre los grupos de ingresos medios y bajos que componen la mayor parte de la población y cuyo gasto es necesario. para impulsar el crecimiento económico. 
La deuda privada, una vez acumulada, restringe la demanda. Además, la deuda privada excesiva puede contribuir a uno de los grandes problemas de nuestro tiempo: la creciente desigualdad de ingresos.
La condición ideal para el crecimiento es tener menos capacidad (es decir, el suministro de viviendas, fábricas, etc.) que la demanda, junto con una baja deuda privada.
¿Entonces, qué debemos hacer? Primero, debemos deshacernos de la ilusión de que si podemos controlar la deuda del gobierno realmente habremos abordado el problema. 
La baja deuda del gobierno tiene sus virtudes, sin embargo, el enfoque principal debe estar en la reducción de la deuda privada. Esto se conoce como "desapalancamiento". Pero nada de esto es probable que suceda hasta que superemos nuestra obsesión política exclusiva con la deuda pública y obtengamos una apreciación adecuada del papel que juega la deuda privada en las calamidades económicas.
Los apologistas dicen que tenemos un déficit estructural, y todos parecen estar de acuerdo en que esto es algo muy malo. Las finanzas son un costo de hacer negocios y nuestra economía se basa en la deuda: La deuda financia la inversión en capital nuevo, productividad y nueva tecnología. Pero, y en esto debemos ser claros, la deuda también se puede utilizar para apostar en otros instrumentos financieros, lo que nos ha llevado a nuestra situación actual. 
Claramente tenemos problemas estructurales: como institución pública hemos asumido altos niveles de deuda que en lugar de bajar la deuda privada la han elevado (casi al triple). 
Históricamente, se puede mostrar una correlación entre deuda excesiva (y poco productiva) del sector público y el déficit del sector privado. Simplemente tiende a ser el resultado de una política fiscal mal aplicada. 
Y entonces, ¿qué rol juega la estrategia de la austeridad? Cuando los gobiernos recortan el gasto, los hogares se endeudan más. Cuando los hogares y las empresas contraen más deuda de la que pueden pagar, a su vez, recortan el gasto. El nivel y el crecimiento de la deuda privada de un país, más que la deuda pública, predice las peores recesiones. 
Entonces, ¿qué debemos hacer para abordar el problema? La forma que se ha probado efectiva es con un buen crecimiento económico. La austeridad por definición contrae el potencial de crecimiento.
Entonces, el punto es lograr que la economía crezca, lo que bajará los déficits y atiende la deuda pública porque aumenta significativamente los recaudos. 
Pero, lo que es más importante, elevarás el denominador económico común.
- pachi/ ROF

Ver https://ortizfeliciano.blogspot.com/2018/03/sos-se-hunde-puerto-rico.html

jueves, 29 de marzo de 2018

S.O.S... se hunde Puerto Rico...

S.O.S.... Una de las razones clave y en gran parte ignoradas de esta crisis se esconde a simple vista: la creciente carga global de la deuda: la combinación de la deuda comercial y la deuda de la ciudadanía (personal y familiar). A pesar de que la deuda del gobierno ocupa todos los titulares, la deuda privada es más grande que la deuda del gobierno y tiene un mayor impacto en los resultados económicos. Dado que el PIB es en gran medida la suma de todos los gastos y, por lo tanto, los ingresos de los hogares y las empresas en una economía, si la deuda privada total se ha triplicado, eso significa que las empresas y hogares promedio tienen tres veces más deuda en relación con sus ingresos. Tanto la deuda privada como la deuda pública importan, pero de estas dos, es la deuda privada la que tiene un impacto mayor y más directo en los resultados económicos de la gente y no lo que el gobierno intenta hacernos creer.
El estancamiento de los ingresos, el subempleo y la inseguridad laboral son razones clave, pero el embrutecedor nivel de la deuda privada es una razón igualmente importante. La deuda descontrolada en su conjunto predice la calamidad para este país.
Cuando la deuda es alta, los consumidores y las empresas tienen que desviar una mayor parte de sus ingresos para pagar los intereses y el capital sobre esa deuda, y gastan e invierten menos como resultado. Esa es una parte muy real de lo que pesa sobre el sistema económico, suprime la demanda.
La mayoría de los hogares de ingresos medios y bajos (que es donde ha estado la mayor tasa de crecimiento de la deuda), así como la mayoría de las pequeñas y medianas empresas, pagan tasas de interés mucho más altas. Y además del interés, todos estos prestatarios tienen que pagar el saldo principal del préstamo. La alta deuda hace que estos prestatarios sean más reacios a gastar o asumir más deudas.
Además, miles de hipotecas están severamente hundidas en el caos. Muchas de estas hipotecas se suscribieron a valores que ya son imposibles de redimir. Los valores de las viviendas, y en muchos casos los ingresos, de estos prestatarios han disminuido. Todos estos prestatarios se encuentran ahora en un mundo donde los aumentos de ingresos y empleos están desapareciendo. Como ejemplo, solo piense en las hipotecas que tienen los jubilados y los empleados públicos.
Como se mencionó, el PIB equivale aproximadamente al gasto e ingreso agregado de las empresas y los hogares en un país, y la deuda privada de un país es la suma de los préstamos de los hogares/ familias y las empresas. Así que hablar de la "relación deuda / PIB" de un país es esencialmente lo mismo que hablar de la "relación préstamo privado a la renta" de ese país, entonces los hogares y las empresas generalmente están sobre apalancados, con una deuda promedio muy alta. Es mucho menos probable que puedan impulsar el crecimiento a través de más préstamos porque estamos "embrollados".
Puerto Rico ha llegado a un punto donde la deuda gubernamental y privada combinada es la más alta en la historia.
¿Qué mayor acusación se puede hacer de una teoría económica fallida que la de no haber previsto la mayor calamidad económica en la historia moderna?
Entonces, cuando la deuda ha subido demasiado, ¿cómo se disminuye la cantidad de deuda en relación con su PIB?
La austeridad es una opción política, no una necesidad económica, es una estrategia neoliberal para impulsar estrictamente a la élite económica.
Para la población en general, la austeridad es económicamente contraproducente, hay evidencia abrumadora de que la austeridad ha fallado, que aumenta el desempleo y la deuda privada, las estadísticas demuestran que la brecha económica ha crecido en base a la respuesta neoliberal a la crisis financiera.
Así que déjenme ser claro y contundente, la Junta y el gobierno nos están condenando al fracaso, la isla se está hundiendo y nuestra gente se está ahogando.
- pachi / ROF

viernes, 23 de marzo de 2018

La [IN]moralidad del nuevo normal


El fraude no solo está presente, sino generalizado, los escándalos se han vuelto comunes, prácticas sospechosas que muchos consideraron chocantes hace poco se han convertido en rutina, la poderosa élite política y financiera puede soportar tales críticas sin un impacto duradero porque el sistema de poder (gobierno) que los sostiene no es vulnerable a este tipo de crítica moral simbólica. 
Esto suena contra-intuitivo, no es útil explicar el engaño y la criminalidad de cuello blanco en nuestra economía cotidiana con diatribas idealistas sobre la ausencia de moral. Se supone la corrupción como simplemente una característica patológica o síntoma de la gestión moderna. En respuesta a una variedad de problemas que incluyen las falsas representaciones, el engaño, la influencia indebida, la fijación de políticas de intereses especiales y el aumento salarial de los ejecutivos y la concentración continua de riqueza, la idea de simplemente necesitar más moralidad o menos inmoralidad es profundamente defectuosa. 
Las prácticas económicas (incluido el uso del engaño, intimidación o desinformación) están respaldadas por un conjunto de prioridades y propuestas específicas. En otras palabras, nuestra economía neoliberal actual constituye un orden moral, nos guste o no, es negocio normal para los actores principales.
Podemos definir el neoliberalismo como un medio para promover el dominio del mercado e impulsar la transferencia del poder económico del sector público al privado. Y al perseguir los modelos neoliberales de crecimiento, se gasta una gran cantidad de energía del gobierno para asegurar el futuro, y lo que es bueno para las grandes empresas y corporaciones es bueno para la sociedad. Esa retórica enfatiza la importancia de los mercados libres mediante leyes flexibles que se suman a una gramática moral de valores sociales particulares en los que los patronos siempre deben salir beneficiados, normas y creencias en las que la igualdad y la justicia social simplemente están ausentes, vivan las ganancias privadas mientras los otros que se atengan a los sacrificios.
Los neoliberales hacen grandes reclamos en defensa de lo que llaman libertad económica. Las libertades sindicales, los reclamos colectivos y los derechos sociales son, desde esta perspectiva, construidos como enemigos de la libertad del mercado al igual que las intervenciones estatales en nombre del interés social amplio. 
El bien público, aunque lógicamente contradictorio, debe definirse como el bien privado, la normativa busca posicionar las políticas neoliberales como el verdadero interés público. Por lo tanto, las construcciones neoliberales simplemente vinculan el interés público con el sector privado. En otras palabras, lo bueno y necesario para los pocos ricos es, por supuesto y de todas maneras, bueno para los muchos pobres, incluso cuando son cada vez más pobres y los cada vez menos ricos, más ricos.
Estas ideas buscan infiltrarse en toda nuestra visión moral. La reestructuración neoliberal es, por lo tanto, un proyecto político, económico y moral que apunta no solo a la economía, sino también a la sociedad y la cultura. 
Como dijo una vez Margaret Thatcher: "La economía es el método, pero el objetivo es cambiar el alma". 
Y qué tipo de alma sino el alma de los muchos pobres resistiendo con paciencia y perseverancia en una interpretación distorsionada de los valores cristianos donde la humildad y la bondad es dejarse explotar y manipular sin quejarse.
Entonces, para comprender por qué las condiciones para el fraude están maduras y omnipresentes en todos los niveles del gobierno, debemos reconocer el corazón del proyecto neoliberal, un conjunto muy claro de normas, valores y actitudes que en un lenguaje moderno reafirman la "moral" de los pocos poderosos, aunque nos resulte tan difícil racionalizar o comprender: proponen justificar la desigualdad en toda su realidad y debemos aceptar los agravios y abusos con lealtad. 

pachi/ ROF



martes, 6 de febrero de 2018

Hablemos de educación pública: la verdad devastadora de las escuelas charter.


Hablemos de educación pública: 
la verdad devastadora de las escuelas charter.

1. No hay datos que respalden la idea de que las escuelas charter son superiores a las escuelas públicas. Según Data First, una iniciativa del Centro de Educación Pública, en evaluaciones de matemáticas, el 17% de los niños en las escuelas chárter tienen un desempeño significativamente mejor que sus pares en escuelas publicas. Pero el 37% tiene un desempeño significativamente peor.
Según un estudio del Centro de Investigación sobre Resultados Educativos (CREDO), a base de resultados de la prueba de lectura se adjudica por ser estudiantes de una escuela charter menos de una centésima parte del uno por ciento -0.01%
2. A diferencia de las escuelas públicas, las charter pueden elegir a sus alumnos. Los niños con necesidades especiales no son elegidos. Los niños con problemas de conducta son expulsados. Según Julian Vasquez Heilig, "las escuelas charter enfrentaron una demanda federal en Nueva Orleans por no servir a poblaciones especiales y / o hacerlo de manera deficiente". 
Según Diane Ravitch en su libro, The Myth of the Charter School, algunas escuelas charter "expulsan a los estudiantes rezagados antes de los exámenes estandarizados de evaluación... (los) estudiantes de bajo rendimiento desaparecen misteriosamente."
3. Los niños con necesidades especiales importantes no reciben un buen servicio en las escuelas chárter que carecen de los recursos adecuados. La privatización de las escuelas pone a las escuelas públicas en una enorme desventaja, abandonando a los menos favorecidos y discapacitados en escuelas con pocos recursos.
4. Ravitch y muchos otros han señalado numerosos estudios que relacionan los puntajes de ingresos y exámenes a la desigualdad y la pobreza. Un estudio demuestra cómo los puntajes de SAT favorecen a los estudiantes de familias adineradas. Otro estudio en la Universidad Estatal de Washington confirma la correlación entre el ingreso y los puntajes ACT y SAT, existe una brecha académica cada vez mayor entre ricos y pobres. El economista Dan Goldhaber de la Universidad de Washington ha demostrado que factores no escolares, como los ingresos familiares, representan el 60% de los logros. Si las escuelas charter discriminan contra los estudiantes de menor rendimiento de facto discriminan contra los estudiantes de las familias y comunidades de menos recursos económicos.
5. Menos del 25% de los y las estudiantes en situación de pobreza se desempeñan igual que cualquier otro estudiante de cualquier otro sector social. La estrategia de las escuelas charter crea dos niveles educativos de manera que perpetuán las desventajas y debilidades de los y las estudiantes de menos recursos en lugar de ayudarlos.

Nueva Orleans es el primer distrito urbano prácticamente completo charter, es tema inevitable al referirse a la reforma de las escuelas públicas, es más importante que nunca evaluar con precisión los resultados, los costos y la verdad detrás de la narrativa de privatización. 
Nueva Orleans, en respuesta a una demanda presentada por Southern Poverty Law Center en nombre de estudiantes de educación especial, ha sido recientemente sometida a una supervisión más estricta. 
Un informe reciente de Education Research Alliance confirmó que las escuelas chárter participan en la selección de estudiantes, en función de su rendimiento esperado en las pruebas estandarizadas. 
(New York Times)



Hablemos de educación pública: la verdad devastadora de las escuelas charter. 2da parte. Las escuelas charter, en promedio, no tienen una ventaja académica sobre las escuelas públicas tradicionales, pero sí tienen un riesgo significativo de conducir a una mayor segregación
El hallazgo en Brown v. Board of Education (1954) de que "las instalaciones educativas separadas son intrínsecamente desiguale
s" se ha demostrado repetidamente en los Estados Unidos y en todo el mundo en los años transcurridos desde esa decisión. 

Referencias:

La escuela chárter de Moton nuevamente en problemas por fallar en servir a sus estudiantes de educación especial.

Problemas de las escuelas charter de Nueva Orleans expuestos en audiencia de NAACP.

¿Qué tan malos son el derroche y el fraude en las escuelas charter? Así de malo.

El mantra de elección de escuela enmascara el daño de la desviación de fondos de la educación pública.

Los problemas de las escuelas charter apuntan a la necesidad de más supervisión.

Vulnerabilidades de escuelas charter al derroche, fraude y abuso.

Mala gestión, fraude y abuso de los trabajadores en las escuelas charter

Nuevo informe: los contribuyentes pierden $216 millones por gastos de derroche, fraude y abuso.

Derroche, fraude, abuso, y escuelas charter ... ¿Sorprendido? No.

Un estudio alarmante vincula el fraude en el escándalo Enron con prácticas similares en las escuelas charter.

Michigan gasta $1 billón en escuelas charter, pero no las hace responsables.

Las escuelas charters sin regulador presentan un riesgo fiscal.

Funcionario escolar acusado de donaciones al grupo de defensa de las escuelas charter.

La corrupción en las escuelas charter ataca nuevamente.

Los fracasos y escándalos en escuelas charter ocurren casi todos los días.

Corrupción y escándalo golpea la junta escolar de Los Angeles y el movimiento de escuelas charter.

Director de escuela charter de L.A., multado por conflicto de interés.

La verdad sobre las escuelas charter: celdas acolchonadas, corrupción, instrucción pésima y peores resultados.

Las políticas de ingreso en las escuelas charter de Arizona contienen rutinariamente un lenguaje que discrimina a ciertas poblaciones de estudiantes, incluidos los estudiantes con discapacidades.

Las escuelas charter de California restringen la matrícula de estudiantes ilegalmente.

¿Cuán desordenado es el sector de escuelas charter de California? No vas a creer cuánto.
https://www.washingtonpost.com/news/answer-sheet/wp/2016/09/09/how-messed-up-is-californias-charter-school-sector-you-wont-believe-how-much/ ? utm_term = .fdf27d5921f3

El Movimiento escolar charter es un vehículo para el fraude y la corrupción.

Tesorero de escuela charter se declara culpable de malversación en Ohio.

Los Federales acusan al fundador de las escuelas charter de fraude.





jueves, 1 de febrero de 2018

Carta abierta. In re: privatización de la AEE



A todos y todas:
Hay una serie de argumentos en contra de seguir una secuencia rígida de políticas para insistir en la privatización de la AEE. 
Adelanto lo que es para mi la razón fundamental para oponerme a la privatización: cuando un gobierno recurre a empresas privadas para administrar servicios básicos, los clientes más pobres a menudo pierden en lugar de ganar. ¿Por qué? 
(1) Sus servicios empeoran. 
(2) La privatización le cuesta más. 
(3) No pueden responsabilizar a las empresas privadas. 
(4) La privatización crea una sociedad dividida. 
(5) No tenemos una voz democrática en un interés social vital. 

(6) Los servicios públicos son monopolios naturales basados ​​en el principio de que todos y todas tenemos los mismos derechos a los servicios públicos. 
(7) Las empresas privadas eligen servicios de acuerdo a sus ganancias y no de acuerdo a las necesidades públicas.
La AEE se compone de dos cosas: generación de energía y distribución de energía. Es cierto que, en gran medida (a los grandes consumidores les gusta mucho menos definitivamente), la distribución de energía es un monopolio natural. 
Pero alimentar las líneas no es un monopolio de ninguna manera. Está bien tener un mercado abierto y competitivo en la generación de energía: es la parte de distribución que debemos observar. El control regulador tiene que ser sobre la parte que realmente es el monopolio. Y esta es una verdad general. 
De hecho, someto que un estudio estructurado sobre el tema sugiere que la utilidad eléctrica es un monopolio natural que abandonado a un destino totalmente libre de mercado no funciona bien, si entendemos que funcionar bien significa el mejor desempeño colectivo.
Es sorprendente que las comparaciones internacionales sigan favoreciendo la propiedad pública, dado que la ideología dominante de nuestros tiempos ha vilipendiado al gobierno y al sector público, al tiempo que celebra la supuesta superioridad del sector privado. En este ambiente, ha sido fácil olvidar que la propiedad pública significa que todos somos dueños de algo, en comparación con la propiedad privada, donde solo un grupo selecto es propietario.
Bajo la propiedad pública, una empresa eléctrica puede tomar iniciativas ambientales importantes, como la instalación y la aceleración de enlaces a fuentes de energía eólica y solar.
Es poco probable que una empresa eléctrica privatizada tome tales iniciativas si interfieren con las ganancias. Y las ganancias privadas, no el interés público, gobernarán en la nueva cultura corporativa. 
En la privatización, un gobierno deja de lado las políticas públicas siendo difícil imaginar un área en la que ceder el control sea más riesgoso que la energía.
La lógica de la privatización se basa en gran medida en dos hipótesis: (I) la hipótesis fiscal y (II) la hipótesis de la eficiencia. 
La hipótesis fiscal (I) sugiere que la privatización aliviará al gobierno de la carga del financiamiento de la inversión, particularmente en el contexto de las presiones fiscales. La hipótesis de eficiencia, por otro lado, sugiere que el rendimiento de los servicios públicos mejorará bajo propiedad privada porque es "obviamente" más eficiente que el sector público.
Si examinamos la evidencia a nivel internacional, debemos concluir que la privatización de los servicios públicos ha sido un fracaso.
La esencia del argumento fiscal es que los gobiernos y las empresas públicas raramente producen costos de servicios de manera efectiva ni pueden generalmente obtener la financiación necesaria para expandir la provisión de servicios. La evidencia: una revisión empírica exhaustiva y profunda de la evidencia sobre la hipótesis fiscal ha desacreditado sistemáticamente el mito de que la privatización aliviará a los gobiernos de la carga del financiamiento de la inversión. En primer lugar, la mayoría de los contratos privados no implican ninguna inversión por parte de la empresa privada en extensiones a hogares no conectados. Los contratos de concesión implican inversiones de empresas privadas para ampliar la red; sin embargo, los compromisos acordados cuando se hicieron estos contratos son invariablemente revisados, abandonados o pasados ​​por alto. Por ejemplo, alrededor del 37% de todas las inversiones privadas en el sector de servicios públicos en todo el mundo se vieron afectadas (se cancelaron o renegociaron), incluidas las concesiones más importantes que representaban el 80% de estos compromisos (Banco Mundial).
En segundo lugar, en la mayoría de los contratos de privatización, la inversión real sobre el terreno, particularmente en la conexión de los hogares pobres, a menudo requería financiamiento público y / o garantías del gobierno. En la mitad de estos proyectos, las concesiones finalmente se dieron por terminadas, mientras que un tercio se vieron afectadas y disputadas.
En tercer lugar, las empresas privadas no necesariamente aportan nuevas fuentes y volúmenes de financiación de inversiones, sino que dependen en gran medida de las mismas fuentes que están disponibles para el sector público. El capital privado rara vez es utilizado por inversores privados.
En cuarto lugar, la contribución de las empresas multinacionales en las inversiones de servicios públicos es insignificante y es poco probable que aumente. En general, como proporción de las inversiones en infraestructura en todo el mundo, la participación de la inversión privada en los servicios públicos no es significativa. Por ejemplo, de 1990 a 2001, solo el 5% de la inversión privada total en todos los proyectos de infraestructura se destinó a inversiones en servicios públicos.
La hipótesis de la eficiencia (II): otro argumento ampliamente utilizado en apoyo de la privatización es la hipótesis de eficiencia que sugiere que el rendimiento mejorará bajo propiedad privada porque es "obviamente" más eficiente que el sector público. 
Las raíces intelectuales del argumento de la eficiencia se derivan en gran parte de las teorías del comportamiento del gobierno. Desde este punto de vista, el bajo rendimiento de los servicios públicos puede atribuirse a cuatro (4) problemas fundamentales: 
Primero, los gobiernos a menudo sucumben a las presiones populistas para mantener los precios por debajo del costo incluso cuando los subsidios no benefician a los pobres. 
En segundo lugar, las empresas públicas se enfrentan a conflictos de intereses porque el propietario también es el mismo que el regulador y, como resultado, los contratos de desempeño no se pueden aplicar con credibilidad. 
En tercer lugar, las empresas públicas se enfrentan a incentivos organizativos perversos derivados de los problemas de medición del rendimiento. 
En cuarto lugar, las empresas de propiedad estatal no están sujetas a la disciplina del mercado. 
Podemos estipular, existe una amplia evidencia de problemas de eficiencia que plagan los servicios públicos. Sobre la base de estos supuestos, gran parte de los debates sobre políticas de infraestructura y servicios supone que lograr el funcionamiento del sector privado es un objetivo en sí mismo y siempre es un resultado deseable.
La evidencia: ¿cuál ha sido la evidencia sobre la hipótesis de eficiencia? Recientemente, ha habido una corriente de evidencia empírica consistente y repetidamente muestra que no existe una diferencia sistemática significativa entre los operadores públicos y privados en términos de eficiencia u otras medidas de desempeño.
Vea, si está interesado: 
Estache, Perelman, y Trujillo, (2005, febrero). Rendimiento de la infraestructura y reforma en las economías en desarrollo y en transición: evidencia de una encuesta de medidas de productividad (documento de trabajo de investigación de políticas del Banco Mundial 3514).
http://wdsbeta.worldbank.org/…/000…/Rendered/PDF/wps3514.pdf
No hay una conclusión que apoye la llamada hipótesis de la superioridad del sector privado en un gran número de estudios sobre la cuestión de la eficiencia privada versus la pública en países desarrollados, en desarrollo y en transición. Concluyen que, con base en la evidencia empírica, un cambio de propiedad del público a privado no es necesariamente una panacea para una organización de bajo rendimiento.
Para los servicios públicos, parece que, en general, la propiedad a menudo no importa tanto como a veces se argumenta. La mayoría de los documentos sobre servicios públicos no encuentran diferencias estadísticamente significativas en los puntajes de eficiencia entre los proveedores públicos y privados. Este hallazgo es particularmente significativo.
El flujo constante de evidencia empírica ha mostrado consistente y repetidamente la ausencia de una diferencia sistemática y significativa entre los operadores públicos y privados en términos de eficiencia u otras medidas de desempeño. 
Por ejemplo, el FMI, en un documento de política sobre la asociación público-privada (PPP), admite que "gran parte de las asociaciones público-privadas se basa en la eficiencia relativa del sector privado. Si bien existe una amplia literatura sobre este tema, la teoría es ambigua y la evidencia empírica es mixta "
Tomado de:

FMI, Fondo Monetario Internacional 2004. Asociaciones público-privadas 12 de marzo de 2004
http://www.imf.org/external/np/fad/2004/pifp/eng/031204.htm
Como lo muestra la revisión de la literatura analítica, la evidencia empírica no respalda la suposición con respecto a la eficiencia superior de los servicios públicos privatizados.
Mi propósito es examinar la validez de las hipótesis fiscales y de eficiencia que se han utilizado para justificar la ola de privatización. Se pueden sacar dos conclusiones principales:
En primer lugar, contrario a las expectativas, la privatización no ha aliviado a los gobiernos de la carga de la financiación de la inversión y es poco probable que la financiación privada desempeñe un papel importante. Además, en la mayoría de los contratos de privatización, las finanzas públicas y / o las garantías del gobierno son de importancia central para la realización de inversiones reales sobre el terreno, particularmente en la conexión de hogares pobres.
En segundo lugar, los reclamos de eficiencia de la privatización son ambiguos, como lo indican numerosos estudios de casos y pruebas econométricas. 
Estos hallazgos impugnan las dos hipótesis fundamentales que sirven de premisas a la propuesta de privatización, como el FMI y el Banco Mundial, también lo han admitido.
Parece ser la opinión del consenso internacional.
Docenas de gobiernos se han embarcado en el camino hacia la privatización de la electricidad. La privatización de la electricidad se conoce como "liberalización" para disfrazar lo que en esencia es un cambio masivo de propiedad y control de la electricidad de manos públicas a privadas, en nombre de la eficiencia económica y causa de las ganancias privadas. Esto significa que la función de planificación de las autoridades eléctricas se ha abandonado a las fuerzas del mercado. Debido a las fuerzas del mercado, los precios de la electricidad se basan, no en el costo de producción, sino en cuán desesperadamente los consumidores (demanda) quieren electricidad.
¿Por qué confrontamos una propuesta privatizadora que carece de evidencia empírica de apoyo y que se basa en supuestos sin validar y mitos neoliberales? 
Es parte de la fórmula de política neoliberal que implica recortes del gasto público, la privatización de los servicios y activos del gobierno y la desregulación de las actividades comerciales; todo en nombre de los mercados libres, la competitividad, la eficiencia y el crecimiento económico. 
Esta fórmula a veces se conoce como el Consenso de Washington. El Consenso de Washington deposita fe exagerada en los mecanismos del mercado para resolver problemas económicos y le da prioridad a las metas económicas sobre las metas sociales, destruyendo las tradiciones socialmente beneficiosas y los aspectos deseables de las culturas (lo común). 
Pero la supuesta ineficiencia de los proveedores públicos, en este caso de electricidad, es una retórica infundada utilizada para obtener y mantener el control privado, es una narrativa promocional en lugar de un constructo racional y como hemos intentado someter, se ha desmentido por la evidencia acumulada de años de suministro de electricidad en todo el mundo. 


-pachi/ROF


posdata- La AEE es una empresa cuya burocracia gerencial es simplemente inefectiva, es igual importante señalar que la AEE tiene una nómina que se compone de 50% empleados gerenciales. Luce escandaloso esta distribución que podemos explicar mediante una analogía : imagina un ejército donde cada soldado raso - empleado asalariado- tiene a su lado un oficial. Simplemente impensable. Es FALSO que la privatización per sé sea un recurso tan ampliamente aceptado y de hecho cifras de organizaciones como el Banco mundial y el FMI han tenido que aceptar sus constantes fracasos.

martes, 9 de mayo de 2017

Replanteamiento de la controversia en torno la importancia del sistema universitario UPR: segunda parte- el gran error del gobierno y la Junta de control fiscal


Las críticas al llamado enfoque neoliberal de la educación superior no son nada nuevo.
En esencia, la acusación es que los administradores universitarios, seducidos por el "gerencialismo", han renunciado a defender un sistema de educación financiado con fondos públicos. En cambio, se han postrado en el altar de la privatización y, han afectado adversamente a los estudiantes y al personal por igual. Para taparlo todo, no dan importancia a los valores fundamentales de la academia y se contentan con ver la investigación (desde una perspectiva míope y "monetarizada") científica y subestimado la enseñanza humanística.
El profesor Christopher Newfield niega que haya existido una gran conspiración, identifica una "larga secuencia de opciones políticas anti-igualitarias". Se explican mediante un "ciclo de declinación" de ocho etapas. Las diferentes etapas van desde subsidios a patrocinadores privados, a través de aumentos en las tasas de matrícula, hasta recortes en la financiación que afectan particularmente a ciertos grupos minoritarios y desfavorecidos de la sociedad.
Newfield sostiene que la política neoliberal ha hecho a las universidades públicas vulnerables a los recortes de fondos. Las incómodas reflexiones de Newfield sobre el subsidio de la investigación y el deseo a veces insaciable por parte de los administradores de las universidades de posicionar mediante un valor (precio) de mercadotecnia el prestigio de sus instituciones son igualmente estimulantes a su descripción (antítesis) de las capacidades ideales que las universidades deben tratar de desarrollar en sus estudiantes.
Para tomar sólo un ejemplo, hay la opción de si las tasas de matrícula deben continuar siendo financiados en gran parte o completamente del presupuesto público. Se debe en parte a que las universidades públicas han sufrido años de recortes de fondos estatales. Pero también es porque los administradores y los políticos han abrazado una fascinación por mucho tiempo por un modelo de financiación privada que realmente no funciona.
Un doloroso ejemplo es el recorte propuesto de 18 por ciento de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), que han afirmado que no perjudica la investigación, ya que se centra principalmente en recortar los gastos generales a las universidades. Un 18 por ciento de un presupuesto suena catastrófico.
Lo mismo ocurre con las universidades públicas: pocas no han tenido un recorte de esa escala en algún momento de los últimos 25 años, y todavía menos han admitido que esas pérdidas perjudican la calidad educativa.
¿Se mantendrían despiertos los ciudadanos desvelados por un recorte del 18 por ciento para la investigación médica?
Los directores de investigación responden que sería terrible: la Fundación Nacional de Ciencias, por ejemplo, ha dicho que los recortes propuestos ponen en peligro la economía, ya que "la mitad del PIB se debe a las inversiones en ciencia y tecnología".
Cuatro de cada cinco solicitudes terminan sin fondos, con resultados presumiblemente valiosos para el conocimiento médico posiblemente perdidos o al menos severamente atrasados.
Tales argumentos podrían funcionar para replantear el problema presupuestario de las universidades públicas si los votantes entienden que la ciencia necesita fondos públicos para llegar al público como beneficios, medicinas y adelantos. Pero el hecho desafortunado es que se ha comunicado de otra manera por muchos años. Las universidades y los políticos han enseñado a los votantes en general que las universidades pueden y harán frente a recortes de la financiación pública encontrando flujos de ingresos alternativos, casi todos privados, sugiriendo que se maravillen de sus proezas empresariales: han aumentado la matrícula más allá de la inflación, han buscado donaciones privadas, han formado asociaciones de investigación, subvencionado empresas de tecnología, subcontratado nuevos edificios con promesas de futuros ingresos de arrendamiento de empresas privadas, etc. Sí, los recortes son una vergüenza, las universidades parecen decir, pero los recortes no han dañado nuestra excelencia en absoluto. Y luego, es cosa de mal empleo de un sentido común generalizado: si no se ha perdido gran cosa pues se justifican los recortes. sin embargo este argumento es una falacia.
Tales declaraciones le dicen al mundo que el núcleo educativo público es un gasto de dinero mientras que el negocio universitario (un concepto que realmente es más un alegato o hasta una elucubración burguesa que una realidad) significa ganancias. Esto socava la comprensión de los electores sobre el papel especial que desempeña la financiación pública en las actividades de bien público como la enseñanza y la investigación universitaria, en las que pocos de los beneficios pueden captarse como beneficios monetarios de la institución. Agregando a la confusión, los administradores de la universidad insisten que su misión permanece igual.
Dado que la medicina es el icono del conocimiento transformado en negocio, ¿por qué no debemos recortar el apoyo tributario y sustituirlo con donaciones de empresas farmaceúticas?
El primer principio neoliberal del sector privado para la universidad pública es que la financiación privada sirve al interés público. Y la respuesta lógica es, en gran medida, deja que el interés público se defina por lo que el consumidor privado está dispuesto a pagar, en otras palabras que el concepto universitario sea un concepto de mercado.
El segundo principio pos-público es que el valor del conocimiento es importante si tiene valor de mercado que puede medirse como un retorno de la inversión. Aunque la mayoría de los académicos negaría esto en teoría, las universidades se adhieren a este criterio como la teoría en uso. Las instituciones de educación superior se han vuelto dependientes de argumentos de retorno sobre la inversión, aunque para ser honestos debemos estar conscientes de que es una máxima incuestionable que por ejemplo, la ciencia fundamental tarda décadas en generar lo que ellos llaman "ganancias".
Las universidades y funcionarios políticos han postulado que la ciencia tiene valor porque genera ganancias. Los cálculos de retorno de la inversión se usan para calibrar valor de uso científico, mérito intelectual y beneficios a largo plazo para la sociedad.
Si un proyecto no puede obtener patrocinio corporativo, probablemente no merece ser financiado, es el dorso del mensaje. Esta declaración ignora la distinción analítica entre una función pública de investigación para beneficio público y una investigación de financiamiento de negocios para su propio beneficio. Para propósitos de política neoliberal, toda buena ciencia debe tener un retorno positivo sobre la inversión y la calidad se puede medir por los rendimientos pecuniarios, es el neoliberalismo aplicado a las universidades.
Nuevamente, pocas personas aceptarían tal afirmación como una teoría económica válida, y ya los economistas desacreditaron este tipo de teoría en los años cincuenta. Pero la política engaña mediante discursos falsos pero oportunos para convencer que el valor intelectual puede medirse como valor de mercado. El prestigio monetario de las fuerzas del mercado, trabajando con la desinformación, evitan que se investiguen y estudien asuntos inútiles que no son "rentables". Por lo tanto, muchos asumen que si una universidad hace buena ciencia, entonces hace dinero, y podemos obtener un mayor retorno de la inversión universitaria: es una cuestión totalmente apropiada dentro del paradigma neoliberal del conocimiento público, ya que trata la financiación pública como la financiación privada y la juzga por los rendimientos pecuniarios.
De acuerdo a esta teoría las universidades gastan en asuntos periféricos como un pago de bonificación. Todos los recortes propuestos significarían, entonces, que reducirán los beneficios de la universidad.
Los costos indirectos son la infraestructura, no es grasa superflua. Costean las instalaciones y la administración que apoyan la investigación, que no podría tener lugar sin el personal, edificios, servicios públicos y todo lo demás que alberga la universidad. Todo esto cuesta más de lo que cualquier patrocinador de investigación quiere pagar. Por lo tanto, la realidad es que las universidades pierden dinero en costos indirectos.
Las universidades pagan en promedio más de 20 centavos de sus propios fondos institucionales para apoyar cada dólar de investigación. Un estudio de Nature confirmó una gran brecha entre la necesidad calculada y los reembolsos reales: "La tasa negociada promedio es de 53 por ciento, y la tasa promedio reembolsada es de 34 por ciento" - una diferencia de casi 20 puntos. Doscientos millones de dólares de gastos de investigación en una universidad cuesta a esa universidad $ 40 millones de su propio dinero.
"Perdemos dinero en cada pieza de investigación que hacemos", comenta Maria Zuber, vicepresidenta de investigación del Massachusetts Institute of Technology.
Tenemos que enfrentar el hecho de que las universidades han tratado los costos de investigación como un secreto comercial: ni los miembros del cuerpo docente, ni los legisladores, ni el público saben que la ciencia pierde dinero para las universidades o cuánto.
El estudio Nature obtuvo sus datos únicamente a través de las solicitudes de la Ley de Libertad de Información. Las universidades públicas tratan las tasas reales de reembolso y el gasto de la misma manera que las empresas privadas - como propietarias.
¿Por qué las universidades no revelan información financiera que pudiera mejorar sus argumentos en favor de una financiación estable o incluso mayor?
La costumbre y el miedo a la reacción juegan sus papeles. Pero el factor decisivo es el marco del sector privado. Los funcionarios universitarios tratan la investigación como una actividad empresarial que se maneja como si fuera comercial. Las universidades están atrapadas en la trampa de la privatización que construyeron, y que será difícil de desarmar. Pero la deben desarmar.
Los elementos pueden resumirse. Primero, las universidades deben ir más allá de las categorías de informes para analizar y divulgar cómo usan los fondos. Esa divulgación hará que la sospecha y el resentimiento se conviertan en ira y recriminación. Pero es normal cuando se restablecen los asuntos que han sido removidos de la vida de una comunidad, y se necesita resolver varios agravios. Hasta que la revelación y la discusión ocurran, la mayoría de la gente continuará asumiendo que mucho puede ser cortado.
En segundo lugar, las universidades deben admitir que el viejo acuerdo terminó, y pedir un nuevo acuerdo. Deben solicitar una cobertura completa de los costos indirectos. Exigiendo que los patrocinadores dejen de esperar que las universidades los subvencionen con menos dinero de lo que realmente cuestan para evitar extraer cada vez más de los estudiantes.
Lo más importante es que las universidades deben adoptar la definición de investigación pública y educación superior que convierte las inversiones en ganancias públicas. Las universidades pierden dinero para beneficiar a toda la sociedad. Se pide legítimamente al Estado que pague por bienes comunes y bienes públicos.
Las universidades han intentado una privatización "suave" de los ingresos. Eso no ha logrado estabilizar las finanzas universitarias y ha mal educado a la gente sobre el valor social de la universidad. Las universidades también han desperdiciado el fundamento filosófico y social de sus beneficios públicos perdiendo mucha buena voluntad general de parte de la gente.
Pero no es demasiado tarde, para empezar a decir la verdad, toda la verdad. -pachi/ROF


Arte de Sara Ramos Sepúlveda, egresada de la UPR.

sábado, 25 de febrero de 2017

Replanteamiento de la controversia en torno la importancia del sistema universitario UPR con addendum (rev. i / 20.03.17)


Me parece necesario y urgente que se empiece a superar las viejas diatribas, disipar los mitos y elevar el debate. Puerto Rico lo exige, todos y todas lo exigimos. Es un hecho que las cifras que han manejado tanto la Junta de control fiscal como el gobierno carecen de un análisis cabal y concienzudo, son cifras sospechosas de ser nulas. 

Primera parte.
La cifra "mágica" de $300 millones, no es una conclusión racional. Usando el argot del Colegio de Mayaguez, es un "marroneo" que implica que el resultado no es producto de una metodología precisa sino más un antojo inexplicable.
Entonces frente a ese ejercicio de muy poca seriedad intelectual y nula honestidad, se acompaña la cifra con alegaciones sin datos ni criterios.
No podemos sacrificar la UPR de ese modo, ¿por qué prestarnos a un sainete con una institución tan importante...???
Más allá de razones culturales, que abundan y son indudablemente valiosas, hay una razón principalísima y es que la UPR es clave para nuestro bienestar y vital para la economía de la isla.
Veamos: La correlación con el ingreso nacional. Los datos educativos y económicos sugieren que en la actual economía mundial, sin un número de profesionales con formación universitaria un país no puede avanzar. Ningún factor educativo se correlaciona con el ingreso nacional tan fuertemente como la matrícula universitaria. Esta correlación no es casualidad, por supuesto, el enlace entre, digamos para citar una métrica conocida, el PIB y la educación universitaria no es una coincidencia.
Muchos economistas en el pasado, han minimizado la importancia de la educación superior para el desarrollo, este punto de vista ha cambiado y la importancia de la educación terciaria se reconoce ampliamente.
Los países de mayores ingresos gastan el 30% del PIB per cápita por cada estudiante universitario, el mayor gasto reflexiona sobre la dura necesidad de proporcionar una buena educación universitaria.
Proporcionar una educación universitaria razonable requiere un umbral mínimo de gasto, Este umbral representa un porcentaje superior del PIB. Los países tienden a gastar lo equivalente sustancialmente a una inversión nacional principal. Ningún país de ingresos altos gasta menos de $5000 por estudiante (la única excepción a esta regla es Corea). La mayoría de los países de bajos ingresos (pobres o subdesarrollados) gastan de $1800-4000 por año por estudiante universitario.
Vemos una paradoja que no debemos pasar por alto; para que un país se desarrolle, debe invertir más en educación en general, y en educación superior, en especial. Es inescapable dicha paradoja y lo evidencian todas las economías avanzadas del mundo.
La sabiduría convencional es que una población mejor educada atrae las empresas que pagan más y generan mayores niveles de ganancias, y esto conduce a niveles típicamente más altos de producción económica de ese estado en particular.
Lógica 101 que el gobierno de Puerto Rico actual intenta desconocer.
Emplazamos al gobierno y a la Junta de control fiscal mediante la siguiente aseveración categórica: existe una correlación directa entre el nivel de estudios universitarios y la producción económica de un estado.
Un método para probar empíricamente esta afirmación es encontrar varias medidas oficiales de producción económica y riqueza de los estados y comparar con la educación que alcanzaron dichos estados para ver si podemos discernir la tesis que hemos propuesto: educación no sólo beneficia al trabajador, sino al país/ estado en su conjunto.
De lograr probar dicha tesis, se desprende que atentar contra esa variable de educación superior es directamente atentar contra la economía (que es lo que propone el gobierno y la Junta de control, por cierto).
Nos fijamos en los logros educativos de las diversas poblaciones del estado para determinar si esto se asocia con mayor PIB per cápita o ingreso personal superior. Una de las medidas que se pueden examinar es el porcentaje de residentes que tienen título universitario avanzado. Los tres estados de más alto rango de población educada mediante este indicador son Massachusetts, Maryland, y Connecticut, con el 16,4%, 15,4% y 15,2% respectivamente.
Este ejercicio se ha calculado utilizando datos de 2008 e incluye sólo los residentes mayores de 25 años. Notemos que Virginia y Nueva York están empatados en el cuarto lugar, con el 13,8% de la población con nivel superior de educación.
El Censo de 2008 en lo que respecta a ingreso personal per cápita, como era de esperar, revela los mismos seis primeros estados con sólo un ligero cambio.
Connecticut -- $ 56.272
Nueva Jersey -- $ 51.358
Massachusetts -- $ 51.254
New York -- $ 48.753
Otra medida de la producción económica de un estado es el PIB real per cápita, vemos como igual esta estadística también refleja una correlación con el nivel educativo de su población.
Delaware -- $ 62.587
Wyoming -- $ 61.049
Connecticut -- $ 59.132
New York -- $ 53.377
Massachusetts -- $ 52.251
Una mirada científica a estos datos postula, con evidencias, que el punto de educación superior generalizado guarda una correlación positiva con la producción económica.
Tras verlo en cifras, lo manejamos conceptualmente y las conclusiones son hasta obvias e intuitivas, para la Junta de control fiscal y el gobierno, sin embargo, parece no ser tan claro como se podría esperar.
Veamos la controversia desde otra perspectiva: los países, estados, y sus economías compiten entre sí. Los países y estados económicamente exitosos no surgen de la nada ni mucho menos de los recortes arbitrarios ni programas políticos divorciados de la realidad que se sostienen por antojos retóricos, prejuicios y "marroneos" sino que se sostienen sobre ventajas competitivas y comparativas. Toda economía tiene diferentes ventajas y desventajas en el mercado mundial. La educación y la formación de los trabajadores de un país es un factor importante en la determinación de la ventaja competitiva y comparativa, sin dudas, es un valor, es para todos los efectos muy reales, un activo precioso.
El estudio de la economía y la educación implica un análisis de la economía en su conjunto, y de los trabajadores.
Dos conceptos importantes son la formación técnica y la educación superior, de verdad son la gran diferencia en el mercado mundial. En general, los trabajadores bien entrenados tienden a ser más productivos y producen más dinero que los trabajadores con una formación más pobre, es un hecho indiscutible.
Una economía exitosa tiene por definición estricta que tener una fuerza de trabajo capaz de operar a un nivel de industrias donde la ventaja competitiva se imponga o supere las economías de los demás países.
Es tan cierto este fundamento que (solamente con la excepción del gobierno actual de Puerto Rico y la Junta de control fiscal) no hay un solo país, ni uno, que subestime el valor de la educación, los exitosos se ufanan por seguir al frente en el rango comparable y los países más atrasados hacen esfuerzos extraordinarios por mejorar sus recursos e incrementar la inversión en educación, en especial en eduación superior.
Parece ser que la Junta de control fiscal y el gobierno actual de Puerto Rico intentan hacerse famosos por ser los proponentes del atraso, y los únicos creyentes en regresar a la era medieval. Buscan la fama de ser brutos que creen en propulsar la brutalidad.
Las preocupaciones. Muchos expresan su preocupación por la "fuga de cerebros", la pérdida de personas con estudios superiores. Sepan que sin caer en gestiones fascistas de negarle las libertades a profesionales, lo que la fuga sugerida implica es un aumento agresivo en la demanda de educación superior.
La fuga de cerebros no es necesariamente un problema que no se pueda atender (sin excesos represivos o demencias de beneficios económicos exorbitantes). En muchos casos, más profesionales pueden ser entrenados para tomar el lugar de los que se van. En este caso, la emigración de profesionales lo que sugiere es un reto a aumentar la capacidad de los sistemas universitarios, lo que se logra mediante nuevas estrategias pero definitivamente NO se logra con recortes a lo troche y moche como propone el gobierno actual de Puerto Rico y la Junta de control fiscal.
No podemos proponer parches a medias para un problema real. La pérdida de profesionales de la salud en particular, debe ser reemplazable. Puerto Rico actualmente está subsidiando la generación de médicos, enfermeras y profesionales de la salud para los Estados Unidos, no creo que este cuadro se resuelve cortando fondos a la UPR sino re-enfocando los objetivos institucionales con miras a aumentar las cantidades de graduandos.
Para finalizar voy a citar un estudio publicado por la Universidad de Harvard:
"¿Deberían los países o regiones (genéricamente, “estados”) invertir más en educación para promover el crecimiento económico? A menudo, los políticos afirman que si su estado gasta más (en educación), los ingresos crecerán suficientemente para recuperar la inversión. Los economistas y otros, han propuesto muchos canales mediante los cuales través de la educación se afecta el crecimiento - no sólo los rendimientos privados de capital humano de los individuos sino una variedad de factores externos. Para países altamente desarrollados, la externalidad más discutida con frecuencia es que fomentar la innovación tecnológica se logra mediante inversiones en educación, con lo cual tanto el capital y el trabajo se hace más productivo, generando el crecimiento ... Los Estados más ricos, de más rápido crecimiento, tienen las mejores instituciones y probablemente le resulta más fácil aumentar el gasto en educación ... Nuestro trabajo empírico es un modelo teórico claro para asegurar que probamos hipótesis bien definidas. A partir del trabajo de Acemoglu, Aghion y Zilibotti (2003), se desarrolla un modelo de crecimiento endógeno de varios estados en que la educación superior fomenta la innovación tecnológica y la educación inferior promueve la imitación tecnológica... Nuestro modelo postula que la innovación intensiva utiliza trabajadores con educación superior, mientras que la imitación depende de mano de obra menos educada”.

Tomado de:
- The Causal Impact of Education on Economic Growth: Evidence from U.S. - P. Aghion, L. Boustan, C. Hoxby, J. Vandenbussche.


scholar.harvard.edu/files/aghion/files/causal_impact_of_education.pdf




Segunda parte.
Es hasta triste escuchar al profesor Díaz Olivo intentar explicar lo referente a la cifra de $300 millones, su voz no proyectaba convencimiento tal vez debido a lo exageradamente simpletón (léase tonto) de su argumento de que dicha cantidad era meramente el producto de multiplicar el presupuesto por 30%. Este intento muy de veras lo que hace es reafirmar lo arbitrario, poco inteligente y atropellado de todo el asunto. Recortes y presupuestos sin referencias a prioridades y estrategias es meramente un ensayo de juego elemental y burdo.
A lo que vinimos: La educación superior ha sido impulsado por la opinión de que el capital humano es esencial para el progreso económico y social. En 1900, sólo uno de cada 100 jóvenes en el mundo iría a la universidad, después de la Segunda Guerra Mundial, llega a uno de cada cinco, como el reconocimiento del valor del capital humano para el progreso económico y social. (Goldin y Katz 2008, Schofer y Meyer 2005).
Existe amplia evidencia ya que los salarios de los graduados son mucho más altos que los de los no graduados. La investigación empírica macroeconómica generalmente encuentra que el capital humano es importante para el desarrollo y crecimiento de un país. El capital humano, igual, es importante para el PIB per cápita regional en la seccionalidad transversal, lo que se suma para el crecimiento nacional (Gennaioli et al. 2013, 2014).
Un estudio de la Escuela de Economía de Londres, "El impacto económico de las universidades: la evidencia de todo el mundo"/ “The economic impact of universities: evidence from across the globe”, tiene como objetivo la evaluación del crecimiento en relación con el número de universitarios y el producto interno bruto entre 1950 y 2010, utilizando datos de sobre 15.000 universidades de 78 países.


Interesados, favor ver:
http://www.nber.org/papers/w22501

http://www.eua.be/Libraries/nrc-activities/valero-amp-mimeo-2016_the-economic-impact-of-universities---evidence-from-across-the-globe.pdf

Las conclusiones de los autores Ana Valero y John Van Reenan es que el número de universidades per cápita se asocia con más de un 4 por ciento al PIB per cápita más elevado, y que esto también "se derrama" a las regiones vecinas.
Según los autores, "Nosotros, hemos encontrado pruebas sólidas de que el aumento de la presencia universitaria positivamente se asocia con un mayor crecimiento económico posterior," encontraron. "... crecimiento y universidades se relacionan no simplemente impulsados por los gastos directos de la universidad, el personal y estudiantes. Parte del efecto de universidades sobre el crecimiento es mediado a través de un aumento de la oferta de capital humano y la innovación ... "
Precedentes históricos: En los EE.UU., hubo nueve colegios fundados entre 1636 (Universidad de Harvard) y la Revolución Americana, luego hubo un fuerte aumento instigado por Thomas Jefferson durante toda la década de 1800 relacionado al proceso transformativo a un país industrializado.
El patrón en Francia de "densidad universitaria acelerada" ocurre cuando las universidades se establecieron en el siglo 19, coincidiendo con la industrialización del país.
Alemania tomó un camino diferente. sus primeras universidades son de finales del siglo 14, pero en la década de 1960 se declaró un impulso para aumentar el número de universitarios, un movimiento "motivado por razones económicas: en particular, la necesidad de competir en la tecnología y la ciencia, y el objetivo social derivado, a saber, la idea de que la educación es un derecho civil que se extiende más allá de las élites, y es crucial para la democracia ".
El estudio citado, "El impacto económico de las universidades: la evidencia de todo el mundo" trató diferentes factorizaciones referentes a la relación entre universidades y un aumento del PIB: la presencia universitaria se correlaciona con una mayor oferta de una fuerza laboral más productiva, y estimula la innovación, contribuye a actitudes pro-democráticas más fuertes, e incrementa la demanda de bienes como estudiantes, la comunidad universitaria, y las universidades como clientes de productos y srvicios locales.
El "efecto universidad" se relaciona con un aumento en la oferta de graduados cualificados que aumentan la productividad por lo cual se convierte un elemento multiplicador de la actividad económica, entiéndase crecimiento.
Hoy en día, muchos gobiernos -- incluso en los países con sectores universitarios avanzados - ven el valor de una mayor expansión universitaria. Universidades afectan el crecimiento mediante la estimulación de la innovación (Silicon Valley, por ejemplo), y hay una gran cantidad de evidencia del llamado "efecto universitario" (Jaffe 1989 y 1993 y Belenzon Schankerman 2013, Hausman 2013, Toivanen y Väänänen 2014).
Resulta que la educación superior no tiene impacto simplemente mediante las riquezas - es crecimiento económico amplio y transversal. Los hallazgos son consistentes con las conclusiones de otros estudios que han vinculado a las universidades, y su gasto/ inversión, con resultados económicos positivos generalizados (Cantoni y Yuchtman 2014, Aghion et al., 2009, Kantor y Whalley 2014).
Siete países (Estados Unidos, Brasil, Filipinas, México, Japón, Rusia y la India, en orden descendente) representan más de la mitad de las universidades que existen.
Algunos de los llamados analistas locales (que en su vasta mayoría hablan del tema universitario sin hacer referencia ni a un solo estudio sobre el tema) se enfocan en el número de recintos de la UPR como si esto es ipso facto un rasgo negativo. Una vez más hablan sin referencias a estudios o datos que apoyen sus prejuicios. La verdad, de acuerdo a los estudios actuales, es exactamente lo contrario, el crecimiento transversal de la universidad, se refleja en datos subnacionales y a nivel regional (estados de Estados Unidos, por ejemplo) y encuentra que los aumentos en el número de universitarios aumenta significativamente el PIB per cápita en las diversas zonas y regiones. El principal resultado es que un aumento del 10% en el número de universidades, es decir más universidades, aumenta el ingreso del área que sea (regional) un 0,4%. Esto implica un efecto acumulativo en un área mucho más grande como si sumamos los efectos regionales en compendio a nivel estatal o de país (0,40%).
La fórmula probada es que el crecimiento universitario propulsa el crecimiento económico: la política económica no sólo está interesada en los beneficios potenciales de las universidades, sino que observa los costos de construcción y mantenimiento de las mismas. Veamos un resumen de un estudio que atiende la perspectiva de eficiencia vis a vis costos/ inversión. En el Reino Unido si una universidad nueva (o recinto de un sistema universitario/ plantel independiente) se estima que se añade a cada una de las diez regiones del país, esto aumentaría el ingreso nacional en un 0,7% (£ 11 billones basado en cifras de 2010). El costo estimado, basado en la universidad promedio, sería de aproximadamente £ 1,6 billones. Los amplios beneficios en relación a los costos justifica plenamente la expansión universitaria, sería beneficioso.
El Banco Mundial ha identificado el marco de conocimiento fundamental de la economía en pilares: educación general y de formación técnica, investigación, innovación, e incentivos económicos para la educación institucional, especialmente de educación superior, son las prioridades. Se concluye lo que hemos visto como una tendencia mundial hacia mediante la estrategia universitaria para propulsar el crecimiento económico. No podemos entender los alegatos caducos que intenta esgrimir el gobierno y menos podemos aceptar las recomendaciones miopes de la Junta de control fiscal que parece negar la realidad del momento económico tanto internacional como en los Estados Unidos. Son de veras posturas retrógadas y hasta peligrosas.
Los gobiernos de todo el mundo se están esforzando para expandir el "efecto universitario" como una inversión de alto valor, contribuyente probado al desarrollo económico y el crecimiento. Recientes teorías del desarrollo proponen un consenso en declarar el conocimiento como el factor prioritario para lograr el desarrollo económico. Con el fin de lograr alcanzar los objetivos económicos modernos, una fuerza laboral bien educada y altamente calificada es considerada insustituible. La economía del conocimiento ha aumentado la demanda por el proceso universitario.
Puerto Rico se ha quedado atascado en un pantano, tenemos que reconsiderar las políticas económicas y definitivamente no podemos darnos el lujo de retrasar el desarrollo de nuestro capital humano. Un cambio en la política económica en este país es necesario pero no se trata de jugar al verdugo de nuestro potencial, no sólo debido a las razones mencionadas, los ajustes deben y tienen que ser criterios cuidadosamente estudiados e implementados sin perjudicar el sistema universitario (lo cual como hemos señalado incluye mantener la vigencia del sistema de once recintos como mecanismo de expandir el llamado "efecto universitario"). En una isla estancada deteriorar el potencial de crecimiento es simplemente estúpido, se ha demostrado (lo han señalado el FMI, el Banco Mundial, la OCDE, y otros organismos internacionales de prestigio indiscutible) que sin crecimiento, la austeridad sólo genera más deuda y amplia la pobreza. Los modelos de crecimiento endógeno sugieren que un país se desarrolla a lo largo de un camino de crecimiento definido por el conocimiento e inversión agresiva en el capital humano.
No nos podemos dar el lujo de estropear el futuro de Puerto Rico pensando de manera retrógados, la Universidad de Puerto Rico es tal vez una de las pocas inversiones seguras que tenemos, como hemos visto en los estudios citados, es de las pocas tendencias que pueden garantizarnos crecimiento.




Tercera parte.
"El Centro de Información Censal (CIC) de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Cayey estableció a través de un estudio que en los pueblos en los que hay un recinto de la institución existe una mayor productividad económica, reflejada por el Producto Interno Bruto (PIB) de cada municipio. El informe titulado “Socioeconomic Report of the Northwestern Area of Puerto Rico” fue realizado por el doctor en economía José Caraballo Cueto, utilizando de base una investigación de su autoría recién aceptado en la revista científica “The Review of Regional Studies”.
“La desindustrialización de Puerto Rico tuvo unos efectos devastadores sobre los municipios fuera del área metropolitana. Actualmente los recintos de la UPR representan quizás la única estrategia económica de envergadura para llevar desarrollo económico al interior del país y evitar aún mayor concentración en el área metropolitana”, explicó Caraballo Cueto, investigador y director del único Centro de Información Censal en Puerto Rico. El informe destaca que los municipios de Aguadilla, Arecibo, Barceloneta, Bayamón, Caguas, Carolina, Cayey, Cidra, Guaynabo, Humacao, Manatí, Mayagüez, San Juan, Ponce y Río Grande son los municipios con una mayor productividad económica. De estos 15 municipios, diez cuentan con un recinto de la UPR. - Mayor productividad económica en pueblos donde hay recintos de la UPR." 


Mayor productividad económica en pueblos donde hay recintos de la UPR
http://www.elnuevodia.com/noticias/locales/nota/mayorproductividadeconomicaenpueblosdondehayrecintosdelaupr-2294852/

Producción económica es mayor cerca de los campus de la UPR
http://www.primerahora.com/noticias/puerto-rico/nota/produccioneconomicaesmayorcercadeloscampusdelaupr-1208323/




Addendum: 

"..Se destaca el papel clave que estas instituciones desempeñan en el sistema de innovación y se subraya la necesidad de fortalecerlas tanto para corregir las insuficiencias en materia de recursos, como para ensanchar los vínculos con el sector productivo de bienes y servicios a fin de que puedan convertirse en una fuerza mayor que impulse el desarrollo tecnológico local. Se concluye que un punto central en este empeño es cerrar la brecha entre la agenda de investigación de las universidades y las necesidades del sector empresarial local, lo que ayudará a que la región compita mejor internacionalmente, y no apoye su participación sólo en los recursos naturales y minerales o en actividades marcadas por el uso intensivo de la mano de obra no calificada... 

Las universidades públicas han sido tradicionalmente una puerta de entrada a la educación superior para las clases medias y —en alguna medida—  también para las clases bajas, carentes de medios para pagar una formación privada de nivel. Estas funciones fortalecen la cohesión social, la formación de capital humano y la difusión del conocimiento. En síntesis, y por las razones antes expuestas, la contribución de las universidades públicas al desarrollo en América Latina engloba una amplia gama de funciones de carácter social, cultural y político que no puede ser evaluada exclusivamente en términos de su impacto económico. 

En particular, se cree que las universidades públicas en América Latina cumplen un papel fundamental de preservación y expansión de nuestra cultura y herencia histórica, asunto de mayor importancia, sobre todo en el actual contexto de la globalización... Un principio fundamental del presente análisis es que el crecimiento en América Latina requiere de inversión y aplicación del progreso científico y tecnológico para modernizar los procesos productivos de la región. 

Para lograrlo, se deben dedicar más recursos para expandir y mejorar tres elementos clave de los sistemas de innovación de la región: 1) la infraestructura científica; 2) la oferta de personal de investigación altamente calificado, y 3) una estrecha y funcional vinculación entre los centros de investigación y las empresas productivas. 

En otras palabras, los gobiernos interesados en incrementar el crecimiento potencial de sus economías deben esforzarse para mejorar los capitales locales —físico y humano—, que puedan llevar a cabo la investigación y el desarrollo, así como crear las condiciones para asegurarse de que los centros de ciencia y tecnología tengan vínculos relevantes, efectivos y eficientes con el sector empresarial local... Las universidades públicas en América Latina son las instituciones en las que se forman las personas y se realiza la mayor parte de la investigación y el desarrollo científico y tecnológico de cada país...  De hecho, el nivel promedio de educación se considera típicamente como un indicador clave del desarrollo humano de un país. 

En los países que han estado o están en ascenso en el camino del desarrollo, la educación tiene un papel crítico, tanto para mejorar las habilidades y capacidades productivas como para promover la integración y la movilidad social. El progreso tecnológico está directamente ligado a la investigación científica y, por lo tanto, a la formación de científicos e ingenieros. En general, las universidades y los institutos tecnológicos son los que proporcionan esta formación, mientras que las universidades públicas y los centros académicos son la fuente de la vasta proporción del total de la investigación que se realiza en los países en desarrollo... Además del impacto directo de la educación en el desarrollo económico de cada nación, también el avance de la ciencia y la tecnología tiene un efecto directo de incremento en el ingreso personal: en general, los más altos niveles de educación alcanzados se asocian a remuneraciones e ingresos más altos. 

La educación también tiene un impacto potencial directo en la igualdad económica de la sociedad... el trabajo teórico de Kaldor sobre el crecimiento económico (Kaldor, 1957), en el que se enfatizaba que los cambios tecnológicos están incorporados a las nuevas inversiones. Así, las universidades que hacen investigación tienen un efecto económico directo asociado a la difusión de cambios científicos y tecnológicos, además de su impacto en la formación de capital humano... todos los artículos y textos especializados en materia de crecimiento económico reconocen la relevancia de la formación de capital humano y del avance tecnológico para el desarrollo. Entre las contribuciones principales dentro de la escuela neoclásica se destacan las de Romer (1986, 1990) y Lucas (1988) y, dentro de la concepción neo-Schumpeteriana, la de Aghion y Howitt (1992), así como las de Dosi (1984) y Metcalfe (1995) de la escuela estructural-evolucionista. Por sus efectos en la creación de nuevos productos o procesos, en la competitividad de las empresas, o en la expansión de sus mercados, entre otras cosas, estos autores reconocen que la investigación y la educación son ingredientes esenciales de una economía dinámica y competitiva internacionalmente... independientemente de cuándo haya sido que la teoría económica de la corriente principal integrara formalmente al conocimiento, incorporado en la noción de capital humano y tecnología, como un determinante del crecimiento económico, éste ya fue reconocido como un nuevo factor de producción basado en la innovación (Soubbotina, 2004; Watkins, 2005; Guinet, 2005; Feldman y Stewart, 2007, Yusuf y Nabeshina, 2007)... el vínculo —aquí denominado oficina de transferencia de tecnología, OTT— entre la universidad y el sector productivo. La debilidad o ausencia de este vínculo es un fenómeno de la mayor importancia que preocupa tanto a países en vías de desarrollo como a países desarrollados.

A decir verdad, no hay país en el mundo en el que la investigación científica y la innovación tecnológica se vinculen al proceso productivo de manera automática y decisiva, a menos que exista un agente o institución (OTT) responsable de establecer y promover dichos vínculos... Las naciones desarrolladas y en desarrollo encuentran que su nivel de competitividad —y de crecimiento económico potencial— se basa cada vez más en proezas tecnológicas y en su habilidad para adaptarse a ellas con el fin de innovar en nichos o cruzar las fronteras sectoriales... En efecto, es necesario hacer mayores esfuerzos para aumentar el gasto público y, en realidad, también el privado en estas áreas... La globalización, así como los programas de estabilización y de ajuste estructural, han
impuesto nuevas demandas en nuestras universidades públicas. Además, la necesidad urgente de transformar y modernizar nuestros aparatos industriales para orientarlos a actividades más intensivas en conocimiento ejercen una presión extra sobre ellas y, en general, sobre nuestros sistemas nacionales o regionales de innovación.

De manera más específica, la globalización y el incremento de la competencia internacional que ha traído consigo obligan a las universidades públicas a alcanzar estándares mundiales... A pesar de la ola de políticas orientadas a la privatización que se siguieron en América Latina en los últimos 20 años, las instituciones de educación superior y de investigación siguen siendo principalmente instituciones públicas financiadas con fondos del Estado. Estas instituciones llevan a cabo la mayor parte de los programas de formación de alto nivel de recursos humanos en ciencia y tecnología y la casi totalidad de la investigación científica y tecnológica que se hace en la región,11 así como la investigación y la capacitación de personal especializado, en las áreas que son actualmente fundamentales para el crecimiento liderado por la innovación en América Latina... Para ampliarlas y orientarlas más directamente al crecimiento, se requiere de un sistema nacional de innovación que comprenda tres factores esenciales: a) recursos humanos (personal técnico y de investigación); b) infraestructura adecuada (laboratorios, talleres, equipo de cómputo, bibliotecas), y c) instituciones que vinculen a los grupos de académicos de investigación de las universidades con las empresas que producen bienes y servicios para el mercado... la innovación como tal tiene muchas etapas y formas; después de todo, se puede materializar en procesos de producción, servicios o en la administración con cambios que conduzcan a un aumento en la productividad, a fin de incrementar la riqueza.

Una cosa es clara: sin una estrategia específica de largo plazo en la que tanto el Estado como el sector privado se comprometan a promover la innovación, es improbable..el significativo y persistente auge en su productividad que es necesario para entrar en la senda de altas tasas de crecimiento económico.
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..Se necesitan inversiones sustanciales y esfuerzos políticos, particularmente en el corto plazo, para formar recursos humanos de mejor manera y en una cantidad adicional al volumen requerido por la demanda. Tales esfuerzos no deben ser aislados. Los costos para las universidades públicas de formar un científico o un técnico de alto nivel o de crear las condiciones para que puedan realizar investigación de frontera son altos y van en aumento, por lo que la cooperación para crear, mantener y desarrollar sistemas de ciencia y tecnología resulte una necesidad nacional y regional, que obligue al trabajo coordinado entre las comunidades e instituciones científicas... 

Por otra parte, la rentabilidad de estas inversiones no es inmediatamente visible y, en cualquier caso, sus beneficios son mayores desde una perspectiva social que desde una individual. Cuando esto se deja al criterio del mercado, existe el riesgo de que estos esfuerzos e inversiones no se hagan. Las externalidades positivas de la investigación y el desarrollo justifican ampliamente la actividad de las universidades públicas en nuestra región. Éstas y otras instituciones de educación superior tienen la capacidad de satisfacer la demanda de la sociedad de proveer servicios educativos, así como la de las corporaciones locales, gobiernos e instituciones académicas por recursos humanos calificados. Si las instituciones de educación superior operan exclusivamente bajo criterios del mercado, ofrecerían sólo carreras de gran demanda, a fin de generar ganancias de corto plazo. Las universidades públicas garantizan la investigación y la enseñanza en disciplinas, que aunque no tengan actualmente una gran demanda en el sector privado, son cruciales para el desarrollo y el crecimiento de largo plazo... 

El desarrollo económico requiere de cantidades específicas de técnicos, profesionistas y científicos en diferentes áreas de la economía y de la sociedad, a fin de lograr un desarrollo equilibrado... Para abordar exitosamente estos desafíos, las universidades públicas, las instituciones de educación superior e investigación deben tener el apoyo coordinado del Estado y el sector privado, pues sin él fracasarán en su intento de modernizarse y fortalecer sus capacidades de enseñanza e investigación. Más aún, en tanto prevalezca ese “eslabón perdido,” la brecha entre la agenda de investigación y las necesidades del sector empresarial local, las economías encontrarán crecientemente difícil competir internacionalmente basados en algo más que los recursos naturales y minerales o en actividades marcadas por el uso intensivo de la mano de obra no calificada. Si continúa este status quo, el desarrollo económico será más una quimera que una realidad concreta." (Conclusiones)  

Tomado de: 
La educación superior y el desarrollo económico en América Latina   
Juan Carlos Moreno-Brid/ Pablo Ruiz-Nápoles  
Centro de Investigación de la CEPAL/ ONU

Interesados favor ver:
http://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/4884/S2009334_es.pdf

NotaEd.: traducciones libres, redacción y edición: pachi/ ROF